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Miércoles
, 17-02-10 a las 17
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Romper con el estigma que tiene la sociedad de la terapia del "electroshock" como tratamiento "eficaz" en algunos tipos de enfermedad mental es el objetivo de una acción informativa que ha organizado el Hospital de San Juan (Alicante) para profesionales y estudiantes.
El "electroshock", como popularmente se conoce, o "terapia electroconvulsiva (TEC)", en términos científicos, sigue siendo, a pesar de que se inició en 1938, "una técnica moderna" y "con una suficiente base científica", ha explicado la responsable del Área de Psiquiatría del centro hospitalario, María Angustias Oliveras.
"Vamos a impartir una clase formativa con el objetivo de dar a conocer este método entre los profesionales y para romper con el estigma que se da en la sociedad alrededor del electroshock", ha afirmado el ponente de la jornada y supervisor de la planta de Psiquiatría, Marcelino Pastor.
En su opinión, "es un tratamiento eficaz en algunos tipos de enfermedad mental grave". De hecho, el TEC está indicado en el trastorno bipolar grave con síntomas psicóticos, la manía, en los cuadros catatónicos, la esquizofrenia desorganizada y en cualquier trastorno mental grave que haya mostrado refractariedad a los psicofármacos. Asimismo, puede estar indicada en aquellos casos en los que las condiciones físicas del paciente no permiten la medicación indicada en las dosis deseables, debido a los efectos secundarios.
Éste es el caso de ancianos con diversas patologías, pacientes con insuficiencias renales o hepáticas y embarazadas. Bajo estos supuestos se indica la terapia electroconvulsiva, cuando se necesita "un tratamiento rápido y efectivo debido a la gravedad del paciente".
"La terapia electroconvulsiva no produce efectos secundarios importantes, salvo cierta debilidad y dificultad en la memoria a corto plazo que, en un tiempo variable de dos semanas a dos meses, desaparecen", ha apuntado Pastor. Su aplicación es "segura", ha añadido, ya que se realiza en la UCI en condiciones de máxima seguridad para el paciente, bajo un control exhaustivo de la dosis que se administra.
"El riesgo y la molestia son similares a los de una endoscopia. La técnica ha mejorado y no se producen apenas convulsiones, además de que se aplica con anestesia", ha afirmado Oliveras. El TEC consiste en la administración de un estímulo eléctrico y tiene una influencia global en el cerebro, provocando que se modifiquen las conexiones sinápticas de los neurotransmisores.
De esta manera, como ha apuntado la jefa de Psiquiatría, "se produce una reestructuración de la actividad eléctrica del cerebro. Un símil que utilizamos es el del Reset de un ordenador, que hace que se vuelvan a conectar de nuevo los circuitos".
El servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario de Sant Joan de Alicante ha aplicado este tratamiento a un total de 60 pacientes desde 2005. Una vez dado de alta, el paciente debe seguir un tratamiento farmacológico de mantenimiento y un seguimiento. Algunos pacientes con patologías más graves requieren la terapia de electroshock a largo plazo, con una sesión al mes o cada quince días.
"La respuesta al tratamiento es espectacular, en aproximadamente tres sesiones, a veces a la primera, se aprecian los efectos", ha manifestado Pastor.


