
Miércoles
, 17-02-10
El proyecto de creación de la llamada Universidad Internacional de Burgos tendrá que esperar por el momento tras el informe presentado ayer en el Pleno Ordinario del Consejo de Universidades de Castilla y León, celebrado en Valladolid, donde se especifica la necesidad de mejorar algunos aspectos de esta propuesta, que pretende crear una universidad que ofrecería formación superior a través de internet, tal como lo confirmó ayer el consejero de Educación, Juan José Mateos al término del mencionado pleno.
Según precisó a este periódico el consejero, del informe presentado en el pleno «se deduce que no es del todo positivo y se ha optado por devolverlo a su origen». Sin entrar a especificar los motivos de este frenazo, Juan José Mateos precisó para salir adelante, esta iniciativa de educación superior «debe alcanzar los estándares de calidad» de cualquier universidad, algo que parece que no tiene la propuesta analizada ayer por los integrantes del Consejo de Universidades, integrado, junto al consejero y director general de Universidades, por los rectores de las universidades de la región -públicas y privadas-, los empresarios y sindicatos mayoritarios en la Comunidad.
A partir de este momento, los promotores de la Universidad Internacional de Burgos podrán ajustar su propuesta educativa a lo demandado por Educación. El consejero Juan José Mateos descartó en todo momento que el rechazo esté relacionado con la competencia que podría hacer esta nueva universidad a las ya existentes, pues «apostamos por la competitividad como elemento de dinamizador y de mejora de la educación superior.
Cuatro centros
Según los datos dados a conoce hace meses, la Universidad Internacional, promovida por un conjunto de docentes y empresarios, contaría en un principio con cuatro centros, que serían una Facultad de Ciencias Sociales Jurídicas y Económicas, otra de Ciencias de la Salud y una más de Humanidades y Educación. También tiene prevista a medio plazo la constitución de una Escuela Politécnica.
Por otra parte, se informó al Consejo de Universidades de la inclusión de la Agencia para la Calidad del Sistema Universitario de Castilla y León en la Asociación Europea de Calidad en Educación Superior, que según Mateos supone «todo un aval» para el sistema educativo de la Comunidad, máxime cuando el proceso de admisión «ha sido muy exigente y riguroso» para estar en el estándar europeo.
Finalmente, se informó de la política de subvenciones de de Educación a las universidades públicas, con un total de 368 millones de euros del programa-marco, por lo que se incidió en la necesidad de que las instituciones académicas apuesten «por la contención del gasto», pero sin descuidar el nivel de calidad.


