Publicado
Martes
, 16-02-10 a las 06
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Apple el enemigo a batir. Los fabricantes y operadoras de la telefonía móvil de todo el mundo presentaron ayer en Barcelona aparatos, plataformas y alianzas para competir frente al iPhone y el éxito de sus aplicaciones.
Dos son los principales titanes que le disputan la tarta a la manzana electrónica, que en menos de tres años ha conquistado casi un 14% de cuota de mercado de la telefonía móvil. El primero en pisar la arena del Mobile World Congress fue el consejero delegado de Microsoft, Steve Ballmer, que presentó ayer el Windows Mobile 7 en una multitudinaria rueda de prensa en un hotel barcelonés. Hoy le tocará el turno a Eric Schmidt, de Google, que presentará el despliegue de su Android.
Botón de búsqueda
El nuevo sistema de Windows es táctil y permite su inclusión en distintos dispositivos móviles, adémás de enlazar con las aplicaciones de juego online Xbox Live en la tienda MarketPlace y la plataforma Zune de entretenimiento de Windows.
La última generación de los Windows Phones incorporará un botón del buscador Bing integrado en el aparato para que el usuario acceda a internet con un solo click y encuentre resultados específicos asociados al contexto de su búsqueda. El nuevo sistema operativo se lanzarán al mercado a finales a través de un puñado de fabricantes, como Dell, Samsung, Sony Ericsson, Toshiba, Qualcomm, HTC Corp. y Garmin-Asus; y de operadoras móviles, entre las que destacan Orange, Telefónica y Vodafone.
En su pugna por el naciente mercado de las aplicaciones, veinticuatro operadores y cinco fabricantes anunciaron ayer una alianza para crear la Wholesale Applications Community, una plataforma abierta para el desarrollo y distribución de aplicaciones, mientras que Nokia e Intel crearán otra plataforma conjunta, la MeeGo, basada en Linux, también para aprovechar la revolución de las aplicaciones (APP's). Sólo Apple pone a disposición de los usuarios del iPhone unas 140.000.
En el décimo aniversario del estallido de la burbuja tecnológica, la vida digital de ciencia ficción que entonces nos vendieron ya es una realidad gracias a la telefonía móvil. La democratización de los «smartphones» o teléfonos inteligentes es el reto que se plantean los fabricantes para elevar las prestaciones de unos ingenios versátiles que tienen ya numerosas aplicaciones de trabajo y ocio y con los que en breve pagaremos la compra, veremos la televisión, leeremos el periódico y estaremos en contacto con nuestras redes sociales.
Para lograrlo, los fabricantes presentan en Barcelona móviles con las pantallas más grandes, luminosas y táctiles, dotados de baterías de mayor duración, mientras las operadoras realizan pruebas de redes móviles de cuarta generación (4G) que quintuplican la capacidad de las actuales 3G.


