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Lunes
, 15-02-10 a las 11
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Cuando no se tiene rival o éste es muy inferior, es muy fácil ganar. El «BMW Oracle», de Larry Ellison, se impuso en la segunda y definitiva manga de la XXXIII edición de la Copa América al «Alinghi», de Ernesto Bertarelli por 5:26 minutos, una ventaja inferior a la que obtuvo en la primera manga, pero en la que ha vuelto a demostrar su gran superioridad.
La victoria americana posibilita la celebración de una nueva edición de la Copa América en Valencia, o al menos, la base permanente de los Desafiantes y la celebración de los Actos, si es que el armador americano decidiera llevársela a Newport, cosa poco probable.
La regata tuvo poca historia. Sólo durante la ceñida, el «Alinghi», que ayer lo llevaba Peirón, puso en jaque la credibilidad del «BMW Oracle» y todo gracias a un gran role, que benefició a los suizos. Cuando los americanos aventajaban en más de ochocientos metros a los suizos, el viento roló y cambiaron las tornas, dándole una ventaja al «Alinghi» de más de doscientos metros. El «BMW Oracle» siguió, sin apenas inmutarse, tras los pasos del «Alinghi», que cada milla aumentaba su ventaja.
El cambio de manos de la caña del «Alinghi» se notó mucho. Antes de la salida y con Bertarelli al timón, los suizos fueron penalizados por entrar un minuto tarde en el cajón de la presalida —una vez más hay que mandar al suizo a Calanova—. Fue entonces cuando Bertarelli, desesperado, claudicó y cedió la caña a Peirón. Ese cambio dio calidad y emoción al enfrentamiento, ya que el catamarán navegaba franco por la derecha del campo de regatas, obligando al trimarán a hacerlo por la izquierda. Una genialidad del español Joan Vila, navegante de los suizos, hizo que éstos se colocaran delante. Olió el role y le salió bien.
Los barcos alcanzaban puntas de velocidad de 26 nudos, con ocho de viento. Eran dos máquinas perfectas. El mar ayudaba con su poca ola y la «guerra» prometía en un campo de regatas perfecto. ¡Valencia, sí tiene campo! Antes de llegar a barlovento, en el «layline», los americanos viraron y enfilaron la baliza. Los suizos se durmieron en los laureles y no supieron reaccionar a la gran orzada del «BMW Oracle», que cedió el paso al «Alinghi» en una jugada maestra y le ganó barlovento. De ahí a la baliza, los de Larry Ellison se dedicaron a arribar al catamarán, que se «comía» todo el viento malo que le mandaba el «ala» vela del trimarán. Ahí estuvo la clave de la regata, aunque la velocidad del «Dogzilla» es de tres a cuatro nudos mayor.
Un paseo final
El resto ya fue un paseo para los americanos. En seis millas del largo, el «BMW Oracle» le sacó una al «Alinghi 5». No había rival. Ni con Peirón a la caña era posible batir al «Dogzilla». Perfecta trasluchada del nuevo campeón, que le ponía casi directo a la llegada, mientras que el «Alinghi» cabeceaba en busca de viento franco que le diera más velocidad. Hubo un momento que ambos barcos alcanzaron la mítica velocidad de los 35 nudos, con apenas 10 de intensidad de viento. Era una barbaridad, pero una realidad.
Antes de llegar, el «BMW Oracle» tuvo que trasluchar en busca de la llegada, ya que un error de calculo en el rumbo le separaba mucho de la llegada. El «Alinghi» iba directo, pero aun le quedaba penalizarse con una vuelta sobre sí. Larry Ellison es el nuevo «rey» de la Copa América.




