
EFE José María Barreda, ayer en un momento del Pleno
Viernes
, 12-02-10
M. CEBRIÁN/B. ROMERO
TOLEDO. Como era de prever, el salón de plenos de las Cortes de Castilla-La Mancha acogió un día más un cruce de críticas y reproches entre un grupo parlamentario y otro, con ataques centrados especialmente en sus dos líderes. Así, a pesar de que la sesión comenzó ayer con un acuerdo unánime para que los diputados estén obligados a presentar su declaración de sus actividades, bienes y rentas en base a sus ingresos brutos, los debates sobre paro y austeridad en el gasto público trajeron nuevos enfrentamientos al Parlamento regional.
Los reproches y descalificaciones llegaron a su punto más álgido a la hora de debatir el «plan de austeridad» y de reducción de altos cargos de la Junta, presentado por el PP. El portavoz del Grupo Popular, Marcial Marín, acusó al Gobierno regional de haber «recolocado» a los altos cargos que fueron destituidos en la remodelación que el presidente hizo de su Ejecutivo el pasado 31 de agosto de 2008, incluso en «puestos mejores» de los que tenían antes.
Alusión a los «recolocados»
Se refirió de esta manera, entre otros, a el ex consejeros de Bienestar Social, Tomás Mañas, y Medio Ambiente, Rosario Arévalo. Las críticas se personalizaron en las figuras de Cospedal y Barreda cuando el portavoz del PSOE, Santiago Moreno, citó el currículum de Cospedal, y Marín acusó al presidente regional de «meter» a su mujer, Clementina Díez de Baldeón, en el Congreso.
El «popular» criticó además las «contradicciones» que hay entre ambos, a lo que Barreda -que pidió la palabra por alusiones- contestó que su mujer «tiene criterio y trayectoria propias, y no tiene ninguna obligación de obediencia y servidumbre hacia él». Moreno criticó también la actitud de los «populares» y dijo que es «el discurso más machista» que ha escuchado en las Cortes regionales.
En este ambiente tan tenso, los diputados socialistas votaron en contra de la propuesta del Grupo Popular que exigía al Ejecutivo regional reducir tres consejerías; eliminar las delegaciones provinciales, dejando tan sólo un delegado por provincia; la reducción en un 50% los puestos de libre designación y en un 25%, los eventuales políticos; y reducir, al menos un 25%, los organismos autónomos, el sector público empresarial y entidades asimilados, entre otros.
Por otro lado, los malos datos del desempleo en la región salieron a escena en un debate plagado de críticas y algunas propuestas para luchar contra el paro, que fue aprovechado por el presidente Barreda para subir a la tribuna con el fin de invitar de nuevo al PP y a su líder, María Dolores de Cospedal, a que se sume al Pacto por Castilla-La Mancha «para ser más eficaces».
Imprescindible el pacto
El presidente regional ofreció a Cospedal un «compromiso de gobernabilidad», que calificó de «imprescindible» en situaciones de crisis, y le reiteró la invitación a sumarse al Pacto por Castilla-La Mancha en una «convocatoria extraordinaria». Sin embargo, la presidenta del PP no se pronunció y propuso una batería de medidas para luchar contra el desempleo pues, según apuntó, «no vale para nada» lo que hace el Gobierno regional.
Así, tras la enumeración de todas las actuaciones adoptadas por el Gobierno regional en materia de empleo durante esta legislatura por parte de la consejera de Trabajo y Empleo, María Luz Rodríguez, el presidente Barreda afirmó que «si no se hubieran aplicado medidas, los datos de desempleo sería peores». Por eso, dijo a Cospedal que no iba tolerar que dijera que «nos reímos de los parados, cuando estamos muy cerca y por ellos trabajamos».
Por su parte, María Dolores Cospedal intervino en las Cortes para mostrar la prioridad de este partido, que coincide con la de la mayoría de los ciudadanos -el 79%, según las últimas encuestas-, referida a la situación de desempleo que sufre esta comunidad autónoma, proponiendo un completo plan de austeridad y rebajas fiscales para afrontar la crisis económica.
Trabajos «a dedo»
La líder popular recordó que desde que Barreda es presidente de Castilla-La Mancha, desde junio de 2007, en la región hay 106.291 personas más sin empleo, esto es 113 personas se van al paro cada día y es el principal problema en la región. Y, mientras tanto, Cospedal se refirió los 3.000 puestos de trabajo que denunciaron en su día los sindicatos, «todos ellos creados a dedo por Barreda para pagar favores políticos o afinidades políticas. Yo no sé si esos serán los puestos de trabajo que se han creado».
El orden del día del Pleno se vio modificado por el fallecimiento de la madre de Cesárea Arnedo, diputada y portavoz de Educación del PP, por lo que no pudo debatirse la implantación en la región del Programa Escuela 2.0.


