Un amigo de Bill Clinton afirma que el ex presidente de EE.UU. ha dejado el hospital tras ser operado de urgencia. El ex presidente del Comité Nacional Demócrata, Terry McAuliffe ha declarado a la cadena CBS que Clinton ya ha dejado el New York Presbyterian Hospital y se ha trasladado a su casa en Chappaqua, a 55 kilómetros al norte de Nueva York.
El cardiólogo Allan Schwartz señala que Clinton podría incorporarse al trabajo este próximo lunes.
Clinton, de 63 años, fue trasladado de urgencia con síntomas relacionados con sus conocidos problemas de corazón habrían obligado a su apresurado ingreso en el centro médico Columbia Presbyterian, donde hace seis años años ya se le practicó un cuadruple "by pass".
Tras ser reconocido por una serie de especialistas, el ex presidente de Estados Unidos fue sometido a una intervención adicional: una angioplastia con el fin de colocarle dos "stents" (mallas de acero flexibles) destinadas a facilitar la circulación en una de sus bloqueadas arterias coronarias. Según informó uno de sus colaboradores, tras la intervención mínimamente invasiva Bill Clinton "se encuentra con buen ánimo y continuará concentrando su trabajo en su fundación y en los esfuerzos para el auxilio y reconstrucción de Haití".
De acuerdo a algunos amigos citados por los servicios informativos de la cadena ABC, el antiguo ocupante de la Casa Blanca sufría estos días de un catarro y no se había recuperado del esfuerzo de su reciente y segundo viaje con fines humanitarios a Haití. Al trascender la noticia, Hillary Clinton terminaba una reunión con el presidente Obama en el despacho oval y se trasladó hacia Nueva York a pesar de que su agenda oficial incluye un viaje este viernes a Qatar y Arabia Saudí.
Cuando Bill Clinton fue intervenido por primera vez en septiembre del 2004, sus médicos dijeron que todos sus malos hábitos, su historial familiar de alto riesgo y la afición por la comida basura le habían colocado al borde de un grave ataque cardiaco. En el 2005, el popular líder del Partido Demócrata tuvo que pasar de nuevo por el quirófano para eliminar tejidos cicatrizados y fluido en sus pulmones, un tipo de complicación recurrente después de operaciones a corazón abierto.
Toda esta odisea médico, según sus propias palabras, habría afectado profundamente al ex presidente. Según explicó al "New York Times" el año pasado, su vida había cambiado bastante: "Desde mi operación de corazón, estoy más tranquilo y relajado, y tengo mejor salud. Pero también me canso con mayor facilidad".
«Su corazón está excelente»
«Su corazón está excelente»
El cardiólogo que trató este jueves al ex presidente, el doctor Allen Schwartz, aclaró que el estado de salud del ex mandatario es "excelente". Adelantó que el paciente previsiblemente recibirá el alta a lo largo del día de hoy. El doctor remarcó que Clinton se encuentra en una "condición excelente" y en la noche de este jueves ya caminaba, hasta el punto de que el equipo médico que le ha atendido confía en darle este viernes el alta. "El mejor tratamiento para el presidente Clinton es recuperar su actividad diaria", agregó Schwartz.
La angiografía realizada al ex mandatario ha descartado que su corazón haya sufrido daño alguno en estos días, sino que el bloqueo de la arteria deriva del 'bypass' que le fue implantado hace cuatro años. Este tipo de intervención provoca, en aproximadamente un 10 ó 20 por ciento de los casos, bloqueos arteriales al cabo de unos cinco años, según el cardiólogo.



