Jueves
, 11-02-10
El portavoz de Cultura y Deporte de la dirección provincial del PSOE lugués, Pablo Núñez, intervino ayer en la polémica que ha llevado al Tribunal Supremo el litigio entre la Diputación provincial y los herederos del industrial Álvaro Gil, a los que dos sentencias judiciales autorizan a retirar piezas de importante valor del Museo Provincial. Entre ellas están el Torques de Burela, eje del centro, y el Carneiro Alado, dos piezas de orfebrería de la Edad de Bronce.
Núñez pidió «sensibilidad y sentido de responsabilidad a los herederos de Don Álvaro Gil, para que su legado permanezca en la ciudad de Lugo como patrimonio de todos los lucenses» y apeló a unas palabras, en vida, del coleccionista, que llegó a defender la conservación de las obras de arte «en su lugar de origen».
El socialista también defendió la permanencia de las piezas en el Museo Provincial por la condición de «eslabón fundamental de la cultura lucense» de la colección. «Su familia deberá saber anteponer la importancia de las piezas expuestas a cualquier consideración y valorará si los lucenses merecen la orfandad patrimonial, cultural e histórica que sin duda supondría esta pérdida».
En la actualidad, la Diputación ha recurrido en el Supremo el fallo que permite a la familia de Gil recuperar el legado artístico del filántropo.


