
REUTERS Cherie Blair, durante una visita a una exposición del Partido Laborista en Brighton
Los Blair no sólo acumulan dinero, también podrían amontonar títulos. Por de pronto, y a la espera de algún honoris causa para el ex primer ministro británico, su esposa Cherie ha comenzado a sonar como candidata a un asiento en la Cámara de los Lores, lo que le daría el título de baronesa, como Margaret Thatcher. Sería, además, una manera de que los Blair sigan en la política, como los Clinton. De hecho, cuando Tony y Cherie se conocieron, ambos tenían intención de hacer carrera política, con el acuerdo de que si uno se presentaba al Parlamento, el otro no lo haría. Es la hora de Cherie.
El puesto no se elige por votación, sino que el Gobierno propone aspirantes que luego son seleccionados por una comisión que examina sus méritos y procura cierta proporcionalidad política. El clan «blairista» quiere acelerar la entrada de Cherie en los Lores, ya que las posibilidades se reducirían si los laboristas pierden las elecciones en mayo.
La mujer de Tony Blair igualaría con ello a la esposa de Winston Churchill, Clementine, que fue elevada a baronesa tras la muerte del estadista británico, en reconocimiento al apoyo prestado a su marido durante la Segunda Guerra Mundial. Pero el paralelismo perjudica a Cherie, ya que el descontento por la guerra de Irak, librada por su marido, pasaría a un primer plano y jugaría en su contra.
Una abogada de éxito
De todos modos, a diferencia de Clementine Churchill, Cherie tiene proyección profesional propia. Sus servicios como abogada son constantemente requeridos y ha protagonizado destacados casos en defensa de los derechos humanos. Clementine apenas acudió a las sesiones de los Lores, mientras que su sucesora seguramente tendría una vida parlamentaria muy activa.
Un portavoz de la esposa de Blair respondió a las informaciones sobre su candidatura a los Lores, publicadas por el «Daily Mail», que ese nombramiento «no es algo que la señora Blair busque ni espere». En la misma línea se pronunció la oficina del «premier», Gordon Brown, quien mantiene una tensa relación con la ex primera dama.
La información sigue a otras publicadas sobre las finanzas de los Blair. Desde que abandonó hace casi tres años Downing Street, Tony Blair ha ganado entre conferencias, trabajos de asesoría (para el gigante financiero JP Morgan Chase y la aseguradora Zurich Financial Services) y adelanto de sus memorias unos 10 millones de libras (11,5 millones de euros).
Río de Janeiro 2016
Además, a su ocupación de enviado especial del Cuarteto (Estados Unidos, UE, Rusia y la ONU) para Oriente Próximo, Blair acaba de añadir la de asesor para la organización de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.


