
Hace una semana, Rivero se reunió con los controladores aéreos en Las Palmas de Gran Canaria / ABC
Actualizado
Martes
, 09-02-10 a las 10
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Pensaba ahorrar tiempo el presidente de Canarias, Paulino Rivero, cuando este lunes decidió que en vez de desplazarse en avión desde Tenerife a Gran Canaria —donde le esperaba la ministra de Vivienda, Beatriz Corredor— era mejor hacerlo en helicóptero. Sin embargo, la media hora que suele tardar un avión entre las dos islas capitalinas canarias se transformó en casi dos horas de viaje en total.
Y todo por una más de las huelgas encubiertas de los controladores aéreos de las Islas, según relató el propio Rivero en un encuentro con periodistas, al que, del mismo modo que en su reunión con Corredor, llegó más tarde de lo previsto.
Aunque no atribuyó el hecho a sus declaraciones de la semana pasada —había hablado de «chantaje» de los controladores y reclamado que se los sustituyera, al menos en Canarias, por militares o profesionales extranjeros— el presidente canario no dudó en anunciar que los servicios jurídicos del Gobierno regional estudiarán la posibilidad de presentar una denuncia judicial contra este colectivo.
Según explicó Rivero, los controladores demoraron 45 minutos el despegue del helicóptero en el aeropuerto Tenerife Norte y, ya sobrevolando el de Gran Canaria, otros 30 minutos más a la espera de la autorización para aterrizar. El presidente autonómico recordó, asimismo, que los habitantes de Canarias sufren de manera mucho más acusada las huelgas en estos casos, por carecer de trenes o carreteras entre las islas que puedan ser alternativa al avión.


