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Lunes
, 08-02-10 a las 17
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El ex presidente Néstor Kirchner (2003-2007) evoluciona favorablemente tras superar una delicada intervención quirúrgica en la carótida, a la que tuvo que someterse de urgencia el domingo. El cirujano, Victor Caramutti, confirmó que el paciente “pasó la noche bien, sin inconvenientes”, y anunció que será “dado de alta en 48 o 72 horas”.
El facultativo aseguró que el actual diputado “progresivamente irá retomando su actividad normal… Debe tener los cuidados generales que tiene que tener todo individuo sometido a una cirugía de este tipo”. Caramutti justificó la emergencia de la operación, “para evitar un accidente cerebro vascular” ya que “la carótida derecha tenía una placa ulcerada” que la obstruía. “El estrés, el sedentarismo, el tabaquismo y la hipertensión” son, a su juicio, algunas de las causas de la afección.
Las últimas semanas han sido un suplicio para Néstor Kirchner que dejó de fumar hace años. La crisis del Banco Central que terminó con la salida de su titular, Martín Redrado, sumada al llamado “dólar gate”, una operación de compra de divisas con información privilegiada en pleno cimbronazo cambiario del 2008, le convirtieron en blanco de todas las críticas.
Acorralado por las denuncias de corrupción
Acorralado entre denuncias por corrupción contra él y la Presidenta, que no se ha apartado de su lado desde ayer, recibió un chaparrón de críticas dentro del Partido Justicialista (PJ). El ahora diputado, pese a sus fracasos legislativos y renuncia en falso del año pasado, continúa presidiendo el PJ. Para mayor desesperación suya la oposición pretende poner freno en los próximos días, a los decretos de necesidad y urgencia para que tengan que pasar el filtro del Senado y el Congreso.
Considerado el verdadero poder en la sombra Kirchner pretendía, según los analistas, que su mujer gobernara los dos años que le restan de mandato a golpe de decreto. El oficialismo perdió la mayoría absoluta en ambas Cámaras en las elecciones legislativas del pasado año.
Prácticamente la totalidad del Gobierno pasó en las últimas horas por la Clínica privada Los Arcos de Buenos Aires para interesarse por el marido de la presidenta. Cristina Fernández y sus dos hijos, Máximo y Florencia, ocupan una habitación en el centro para seguir de cerca la evolución del paciente.


