
AP Mahmud Ahmadineyad, durante su visita a una jornada científica ayer en Teherán
Lunes
, 08-02-10
Irán sigue adelante y con paso firme con su carrera nuclear. Tras una semana marcada por un ligero acercamiento a Occidente, Mahmud Ahmadineyad ordenó a Ali Akbar Salehi, responsable del Organismo iraní de la Energía Atómica, que comience a «enriquecer uranio al veinte por ciento» para poder abastecer al «reactor del centro médico de lucha contra el cáncer» de Teherán, informó la cadena PressTV.
En directo y ante las televisiones estatales, el dirigente ultraconservador aprovechó su participación en la Exhibición de Ciencia Láser y Nuevas Tecnologías de Teherán para lanzar esta orden, que la comunidad internacional recibió como otro paso atrás en las negociaciones con la república islámica. El secretario de Defensa norteamericano, Robert Gates, calificó el anuncio como «decepcionante».
El acuerdo parece imposible. Por un lado, Irán asegura que está dispuesto a enriquecer su uranio en el extranjero tal y como se acordó en la última cumbre de octubre. El mismo sábado, el ministro de Exteriores, Manucher Mottaki, participó en la Cumbre de Seguridad de Munich para intentar abrir una puerta al diálogo, una propuesta que se quedó sólo en palabras ya que el director del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), Yukiya Amano, aseguró no haber recibido comunicación alguna por parte de Teherán.
Por otro, las centrifugadoras de la república islámica en la planta de Natanz siguen con su actividad y ahora empezarán a producir uranio al veinte por ciento, «aunque el camino de la negociación sigue abierto», dijo un Ahmadineyad que parece no temer a una nueva ronda de sanciones. Unas sanciones complicadas de acordar por las posturas de China y Rusia, que avalan el carácter pacífico de las actividades iraníes.
Por otro, las centrifugadoras de la república islámica en la planta de Natanz siguen con su actividad y ahora empezarán a producir uranio al veinte por ciento, «aunque el camino de la negociación sigue abierto», dijo un Ahmadineyad que parece no temer a una nueva ronda de sanciones. Unas sanciones complicadas de acordar por las posturas de China y Rusia, que avalan el carácter pacífico de las actividades iraníes.
Mientras tanto, la oposición llama a una nueva jornada de lucha para el próximo jueves, día de Fiesta Nacional. Los grupos de la «revuelta verde» denuncian a través de internet la campaña de terror orquestada por las autoridades. La ejecución de dos detenidos por su presunta vinculación con las movilizaciones y el anuncio de otros nueve ahorcamientos muestran la cara más dura del régimen.


