
AP Higuaín regresó de la lesión con un golazo al Español y mete presión a Benzema
Lunes
, 08-02-10
Con la llegada del nuevo proyecto a la casa blanca, cimentado en la contratación de grandes fichajes como Cristiano Ronaldo, Kaká, Benzema y Xabi Alonso, aficionados y analistas pensaron que el once del Real Madrid se conocería de carrerilla. Una previsión con base porque el nivel de los jugadores del anterior campaña estaba a años luz de los nuevos.
Sin embargo, Manuel Pellegrini ha logrado que se acorte el desigual rendimiento. En unas ocasiones por las lesiones o sanciones, y en otras porque ha sabido apostar. El técnico ha logrado ensamblar al equipo, definir con matices el esquema de juego y, lo más importante, implicar a la mayoría de la actual plantilla.
Una metamorfosis elaborada a lo largo de la primera vuelta del campeonato. En el recorrido ha ido sumando futbolistas para la causa mientras era zarandeado por algunos de los debates precocinados en el club y horneados posteriormente en los medios de comunicación.
Superado el peor tramo de la temporada en la parcela de las lesiones, con un lastre de hasta siete jugadores -en el banquillo de Riazor había tres jugadores del primer equipo y cuatro canteranos-, ha llegado el momento delicado para Pellegrini. Sobre la mesa maneja varios dilemas. Uno o varios en cada línea del equipo.
Defensa. La lesión de larga duración de Pepe -no jugará hasta la próxima temporada- abrió una crisis, más periodística que real, en la zaga. Parecía que el luso no tenía recambio. Pellegrini apostó por Garay y la jugada salió bien. No hubo desajustes. Tampoco cuando Arbeloa ocupó el lateral izquierdo para reforzar esa zona en detrimento de Marcelo. La nueva prueba llegó con la lesión de Garay. Sergio Ramos saltó al centro de la zaga, Arbeloa cambió de costado y Marcelo regresó a los orígenes. Y tampoco se resintió. Ante el Xerez, Garay estará recuperado y sobra un jugador.
Medio del campo. El debate es más profundo en esta línea. Es la apuesta entre los jugones y los musculosos. Entre el virtuoso y el estoico. Pellegrini optó por la mezcla, en la que ha sobrevivido Lass, hasta que desapareció por lesión en los dos últimos partidos. Rescató a Van der Vaart cuando se lesionó Kaká (sacó buena nota) y a Guti cuando cayó el holandés. Granero se ha movido en un tiovivo y atraviesa por un momento dulce. Gago y Drenthe están desconocidos. Ahora, Pellegrini dispone de seis jugadores -siete si Marcelo salta de la defensa al medio- para cuatro puestos.
Delantera. Pelean cuatro por dos puestos. Y hay dos cosas claras. Cristiano Ronaldo es fijo y Raúl es el último de la fila. El conflicto está en quién debe ser el acompañante de CR. Higuaín y Benzema pelean por el puesto. El francés tiene el respaldo de la directiva porque es una de sus apuestas y al argentino le avalan los goles marcados (12 en Liga y 2 en la Liga de Campeones). Benzema ha tenido su oportunidad con la lesión del «Pipa», pero ha sacado un escaso rendimiento en cuatro partidos -dos goles-. Higuaín regresó ante el Español y marcó un gol en 18 minutos.







