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Domingo
, 07-02-10 a las 22
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Entre menciones a las condiciones afrodisiacas de los cerdos y las virtudes adelgazantes de los pollos, la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, -y su marido- procuran contener, por seguir con el tema de los bichos, una rebelión en la granja.
El matrimonio atraviesa uno de sus peores momentos desde que llegó al poder (mayo del 2003). Nuevas denuncias judiciales de enriquecimiento ilícito, dimisiones de funcionarios de su círculo íntimo bajo sospecha, desbarajuste en el Banco Central (equivalente a Banco de España), inflación en aumento, deuda impaga, críticas abiertas de los suyos, pérdida de mayoría legislativa, ley de medios en suspenso y batacazo de imagen conforman un frente abierto de difícil reconstrucción.
El Gobierno ha empezado el año con mal pie. La “voracidad”, según expresión del ex presidente del Banco Central, Martín Redrado, por hacerse con parte de las reservas, provocó el primer patinazo de la presidenta. La crisis de un organismo que los argentinos siguen cotidianamente con el interés de un partido de fútbol, puso en evidencia los peores males del poder. “Es lamentable que el matrimonio que rige los destinos de nuestro país no pueda diferenciar la propiedad privada [de ellos] de los bienes de la Nación”, lamenta el escritor y psiquiatra Marcos Aguinis.
Las sospechas de que el objetivo último de los Kirchner es utilizar las reservas del BCRA (Banco Central de la República Argentina) para sus propios fines, se extienden a lo largo y ancho de Argentina. También, la convicción de que el ex presidente se aprovechó en el 2008 de información privilegiada para comprar dos millones de dólares antes de que el Gobierno interviniera para apreciar la moneda. El resultado de esa operación se tradujo en beneficios netos de casi trescientos mil dólares. “Es una inmoralidad inmesa… Ratifica la forma impune con que se maneja el Gobierno… La presidenta criticó en un montón de oportunidades a aquellos que compran dólares, que especulan”. La censura no proviene de la oposición, la crítica la dispara un peronista “pata negra” como el gobernador de Chubut, Mario Das Neves. Pionero en Argentina en desafiar la expresión de Alfonso Guerra en España, cuando dijo, “el que se mueve no sale en la foto”, Das Neves anunció que sus hombres votarán en contra de la ley que quieren sacar los Kirchner para tener libre acceso a las arcas del BCRA que algunos ya han rebautizado como BCRK (Banco Central de la República de Kirchner).
La historia de los dos millones de dólares provocó que la oposición y la prensa volvieran a tirar de la manta de la corrupción para que expliquen cómo lograron pasar de 2.239.515 pesos (unos 500.000 dólares) cuando llegaron al poder, hace seis años y medio, hasta lograr los 46.036.711 (12,6 millones de dólares) que declararon en el 2008. La jefa del Estado defendió esta semana a su marido: “el drama de Kirchner –como se refiere a él- es que vive en blanco en una Argentina acostumbrada a vivir en negro”. Acto seguido, encendió el ventilador de la especulación y apuntó a políticos, empresarios y grupos de comunicación. Entretanto, dimitía Fabián Gutiérrez, el cuarto secretario privado del matrimonio obligado a retirarse por no poder explicar su fortuna. En éste caso, con un aumento durante la era K del 756 por ciento.
En un intento por cambiar su imagen –en torno al 20 por ciento- la presidenta comenzó a mostrarse jocosa. En ese proceso animó al consumo de cerdo –mejor que el viagra, dijo- y de pollo –adelgaza, sobre todo la pechuga y nos hace volar, sentenció-. El trasfondo de la ocurrencia era menos sabroso. Alberto Williams, de la Asociación de Propietarios de Carnicerías, reconoció “un aumento del 40 ó 50 por ciento de la carne vacuna” y Néstor Rauleta, representante del sector explicó los motivos, “la mala política desde el 2005 ha hecho que nos quedáramos sin hacienda. Cada vez tenemos menos vacas, por lo tanto menos terneros y menos carne”.
Con el mercado cárnico, el financiero y el político alborotado, también existen los defensores del poder. La diputada y miembro del Consejo de la Magistratura, equivalente al Consejo General del Poder Judicial, Diana Conti, mal informda, negó violentamente en televisión la fecha de compra de dólares de Kirchner y declaró que no le importaba ser “estalinista”. El piquetero Luis D´Elía se remontó al abuelo del ex presidente para justificarle, “era un usurero”, dijo.-



