Y la ganadora es...
Esta increíble tarta en forma de aro, de color amarillo por fuera, con un llamativo adorno-escultura de chocolate, en forma de corazón atravesado por una flecha.
De sabor muy dulce y fina al paladar, combina el bizcocho con un crujiente de coco y plátano, una textura cremosa de tatín de piña, y otra espumosa mediante una mouse de mango y fruta de la pasión. Una explosión de sabores.
Viernes
, 05-02-10
Un anillo de bizcocho con mango, coco, plátano, piña y fruta de la pasión. En su centro, un corazón de chocolate atravesado con una flecha, apoyado en una caja «de la que puede salir un anillo», para acabar de rematar el edulcorado momento. Es el postre del amor que ganó ayer el concurso convocado por la Asociación Empresarial de Pastelería Artesana de la Comunidad de Madrid (Aepa) y la Asociación Empresarial para la Formación y el Empleo en el sector de Pastelería (Asemform), la Comunidad madrileña y la Cámara de Comercio. Su autor, Alberto Izquierdo, pastelero en La Duquesita.
Además de los 3.000 euros en metálico del premio, la creación de Alberto Izquierdo será regalada a los Príncipes de Asturias. Y desde el lunes, los pasteleros madrileños acudirán a su asociación a aprender a realizarlo, y poder así venderlo el 14 de febrero, día de los enamorados. O «del amor, en general», como prefiere llamarlo Salvador Santos Campano, el presidente de la Cámara de Comercio madrileña, y jurado de este concurso, que presidió la directora general de Comercio de la Comunidad, Carmen Cárdeno, y compusieron una docena de periodistas.
La final del concurso permitió deleitar varios sentidos: el de la vista, por las impresionantes presentaciones de las diferentes tartas; el del olfato, regodeado ante la cuchara intentando extraer sus esencias; y el del gusto, superado por la sobreexposición a bocados tan deliciosos.
Agua, te y vino espumoso
Entre cata y cata, el jurado tomaba agua o te. Y con una de las creaciones, la original tarta de José Eugenio Fernández Ramos -con una tapa que se levantaba y dejaba contemplar el interior del postre-, tras el dulce bocado venía un chupito de un vino espumoso -Moscatto de bodegas Mont-Ferrant-.
La elección fue clara: Alberto Izquierdo se llevó el gato al agua. Su currículum es apabullante: primer clasificado en Madrid para el concurso de la tarta Infanta Leonor; segundo y tercer puesto en el certamen gastronómico de la Comunidad de Madrid 2003 y 2004; finalista en el concurso internacional de recetas de chocolate en 2004 en Portugal... Su tarta tiene un bizcocho cuchara de chocolate, crujiente de coco y plátano, tatín de piña y mouse de fruta de la pasión y mango. Todo un placer.


