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Viernes
, 05-02-10 a las 21
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El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha presentado hoy a los sindicatos y patronal un documento de propuesta de reforma laboral en la que «no hay ninguna propuesta concreta», tal como ha admitido el máximo responsable de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán. El propio Zapatero ha reconocido que se trata de «un marco de negociación abierto, que pretende facilitar y no sustituir los márgenes de negociación». A preguntas de los periodistas, ha confiado en que en el diálogo social «emerjan las medidas concretas».
Tras la reunión, el jefe del Ejecutivo ha asegurado que con el informe pretende «que el diálogo social adquiera su máximo contenido» y «reformar aspectos de nuestras instituciones laborales que favorezcan el empleo estable». Entre los primeros objetivos que ha citado, figura reducir la temporalidad y «ensanchar la contratación indefinida», así como «fomentar el contrato a tiempo parcial».
Tras la reunión, el jefe del Ejecutivo ha asegurado que con el informe pretende «que el diálogo social adquiera su máximo contenido» y «reformar aspectos de nuestras instituciones laborales que favorezcan el empleo estable». Entre los primeros objetivos que ha citado, figura reducir la temporalidad y «ensanchar la contratación indefinida», así como «fomentar el contrato a tiempo parcial».
Zapatero también aboga por reforzar los servicios públicos de empleo y la intermediación laboral; por revisar las bonificaciones a la contratación ahora vigentes -«algunas con eficacia muy limitada y que suponen un importante esfuerzo al erario público», ha señalado-; por aumentar la flexibilidad interna de las empresas y la reducción de jornada, en lo que se denomina modelo alemán. En todo caso, ha puntualizado que no habrá «pérdida de derechos para los trabajadores» en la indemnización por despido.
El presidente ha resaltado, por otra parte, que las «señales de recuperación» de la economía internacional y que «España está en el umbral de esa recuperación».
El presidente de Cepyme, Jesús Bárcenas, ha explicado que el documento -denominado «Líneas de actuación en materia de diálogo social- es «muy genérico», algo en lo que han venido a coincidir también los representantes de UGT, Cándido Méndez, y CC.OO., Ignacio Fernández Toxo, quien ha llegado a admitir que «tiene más literatura de la que esperábamos encontrar». Méndez ha informado de que no se propone un nuevo modelo de contrato, sino que se pretende «utilizar mejor el marco de contratación actual» y facilitar la contratación indefinida y reducir la temporal.
Por tanto, Gobierno y agentes sociales deberán ahora sentarse a negociar en la Mesa del Diálogo Social, sin que se haya acordado siquiera un calendario.
Según han revelado los dirigentes sindicales, el presidente del Gobierno ha señalado durante el encuentro celebrado en La Moncloa que la reforma laboral «exige un consenso nacional en el que debemos estar incluidos todos».
A pesar de la falta de concreción, la «primera impresión» del presidente de la patronal sobre la propuesta es «positiva». «Todo lo que contiene va en la buena dirección», ha señalado Díaz Ferrán, quien ha apuntado los ejes que refleja el documento y que coinciden con los que adelantó la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros: fomento del empleo; reducción de temporalidad; aumento de oportunidades de empleo para quienes lo han perdido; aumento de flexibilidad interna de las empresas, y ampliación de oportunidades para los jóvenes.
Necesidad de «trasmitir confianza»
Díaz Ferrán ha recalcado la necesidad de «trasmitir confianza» y ha subrayado el compromiso de las partes de trabajar de «forma rápida y profunda» porque el acuerdo «lo queremos todos y es imprescindible».
El secretario general de CC.OO., por su parte, puso de manifiesto su «profundo desacuerdo» con la propuesta del Gobierno sobre la reforma de las pensiones. No obstante, recalcó también la necesidad de que «el conjunto de los actores» se comprometan en lanzar «un mensaje en positivo» a los mercados y en recuperar la solvencia del sistema financiero, y en concreto en las cajas de ahorros, para que empresas y familias recuperen el acceso al crédito.
Asimismo, Cándido Méndez, expresó su confianza en que los partidos encuentren alternativas para la reforma de las pensiones con medidas «voluntarias».
En el encuentro estaba también presente el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, mientras que estaba ausente la vicepresidenta segunda y titular de Economía, Elena Salgado.
El presidente ha resaltado, por otra parte, que las «señales de recuperación» de la economía internacional y que «España está en el umbral de esa recuperación».
El presidente de Cepyme, Jesús Bárcenas, ha explicado que el documento -denominado «Líneas de actuación en materia de diálogo social- es «muy genérico», algo en lo que han venido a coincidir también los representantes de UGT, Cándido Méndez, y CC.OO., Ignacio Fernández Toxo, quien ha llegado a admitir que «tiene más literatura de la que esperábamos encontrar». Méndez ha informado de que no se propone un nuevo modelo de contrato, sino que se pretende «utilizar mejor el marco de contratación actual» y facilitar la contratación indefinida y reducir la temporal.
Por tanto, Gobierno y agentes sociales deberán ahora sentarse a negociar en la Mesa del Diálogo Social, sin que se haya acordado siquiera un calendario.
Según han revelado los dirigentes sindicales, el presidente del Gobierno ha señalado durante el encuentro celebrado en La Moncloa que la reforma laboral «exige un consenso nacional en el que debemos estar incluidos todos».
A pesar de la falta de concreción, la «primera impresión» del presidente de la patronal sobre la propuesta es «positiva». «Todo lo que contiene va en la buena dirección», ha señalado Díaz Ferrán, quien ha apuntado los ejes que refleja el documento y que coinciden con los que adelantó la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros: fomento del empleo; reducción de temporalidad; aumento de oportunidades de empleo para quienes lo han perdido; aumento de flexibilidad interna de las empresas, y ampliación de oportunidades para los jóvenes.
Necesidad de «trasmitir confianza»
Díaz Ferrán ha recalcado la necesidad de «trasmitir confianza» y ha subrayado el compromiso de las partes de trabajar de «forma rápida y profunda» porque el acuerdo «lo queremos todos y es imprescindible».
El secretario general de CC.OO., por su parte, puso de manifiesto su «profundo desacuerdo» con la propuesta del Gobierno sobre la reforma de las pensiones. No obstante, recalcó también la necesidad de que «el conjunto de los actores» se comprometan en lanzar «un mensaje en positivo» a los mercados y en recuperar la solvencia del sistema financiero, y en concreto en las cajas de ahorros, para que empresas y familias recuperen el acceso al crédito.
Asimismo, Cándido Méndez, expresó su confianza en que los partidos encuentren alternativas para la reforma de las pensiones con medidas «voluntarias».
En el encuentro estaba también presente el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, mientras que estaba ausente la vicepresidenta segunda y titular de Economía, Elena Salgado.





