Viernes
, 05-02-10
Hablan los estudiantes afectados
P. F.
LA CORUÑA. Alejandro es el padre de la novia en «Bodas de Sangre». Atestigua que todavía está asimilando todo lo pasado durante estos días y que se encuentra con la «incertidumbre» de si finalmente podrá dar vida al progenitor de la futura esposa. «Sería una noticia bastante mala no poder representar la obra, pero, de poder hacerlo, saldremos a comernos el escenario», atestigua emocionado.
Tamara es otra de las jóvenes de entre 14 y 17 años que lleva desde septiembre preparándose para el gran momento que se iba a producir dentro de dos semanas. «No tenemos más dinero. Llevamos trabajando todo este tiempo, y ¿ahora qué?», se pregunta.
Ambos no entienden lo que está pasando, aunque admiten conocer otras actuaciones de la SGAE similares. «Estamos trabajando muchísimo, sábados mañana y tarde, Navidades y vacaciones», se lamenta Tamara, a la vez que asegura sentir «una decepción muy grande». «No veo por qué tenemos que pagar por algo que hemos hecho nosotros. Y no son las horas, es la ilusión que teníamos», comenta.
Ni Alejandro ni Tamara dan su brazo a torcer. Llevan tiempo en el grupo escolar de teatro, el año pasado ya representaron dos obras en el recinto municipal sin problema, y ahora no se van a dar por vencidos. «Pese a todo seguiremos en teatro», dice Alejandro; «no pensamos cancelar la actuación, aunque tengamos que hacer algún tipo de colecta, porque queremos representar la obra más de una vez», concluye Tamara, sin antes dejar un mensaje alto y claro a la SGAE: «Si lo que quieren es apoyar la cultura, no lo están haciendo».
El director del centro, José Toba, es el primero que comprende el chasco de sus alumnos. Niega rotundamente que en algún momento se planteara cobrar entrada en la representación de la obra, a pesar de que la SGAE afirmó lo contrario. «No tenemos ningún ánimo de lucro», argumenta Toba, quien asegura que la obra se celebrará, aunque «tengamos que sacar el dinero de la luz o la calefacción».


