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Viernes
, 05-02-10 a las 12
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Nicolas Sarkozy y Angela Merkel han lanzado 80 proyectos comunes, entre Alemania y Francia, para “salir juntos” de la crisis, dando un empuje excepcional al “motor” franco–alemán con medidas concretas que van mucho más allá de la titubeante cooperación europea denunciada por Barack Obama.
El primer consejo de ministros bilateral, tras la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, con su doble presidencia europea, ha culminado un largo proceso de concertación más íntima y estrecha entre París y Berlin.
Los 80 proyectos comunes para Alemania y Francia marcan la ruta de una agenda franco-alemana para el 2020 que ahonda en las relaciones entre ambos países hasta un nivel que no tiene la cooperación europea con otros vecinos.
Merkel y Sarkozy han enterrado las soterradas tensiones del 2007 y el 2008, para poner en marcha un importante abanico de proyectos comunes, que abarcan todos los terrenos de la acción económica, política y diplomática, bilateral y europea.
París y Berlin se disponen a trabajar al alimón para salir “juntos” de la crisis, con proyectos concretos en materia de regulación financiera internacional y estabilización de las finanzas públicas, nacionales y europeas.
Merkel y Sarkozy dan una importancia semejante a los problemas energéticos y de cambio climático: prometen trabajar a dúo para conseguir un acuerdo mundial de lucha contra el cambio climático, favoreciendo la seguridad energética de Europa. Francia y Alemania ya tienen acuerdos privilegiados con Rusia, que no afectan al resto de Europa.
En el terreno diplomático, París apoya la candidatura de Berlín a un puesto de miembro permanente del Consejo de seguridad de Naciones Unidas y esperan contar con Polonia para reforzar los proyectos comunes en materia de seguridad militar de Europa.
Educación, inmigración, seguridad interior, son otros capítulos significativos de la nueva Agenda franco – alemana 2020. En materia de “aproximación” de las sociedades civiles, Francia y Alemania se disponen a adoptar un régimen matrimonial común, que espera “favorecer” y “estrechar” las relaciones franco – alemanas en un terreno más que sensible de la vida social.


