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Martes
, 02-02-10 a las 13
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La división territorial de Cataluña en veguerías que se ha tornado en una de las heridas abiertas en el seno del tripartito es no obstante "el gran triunfo del catalanismo" a ojos de ERC. Así se ha referido Joan Puigcercós al complejo proyecto de ley que establecería la organización de Cataluña en siete veguerías en sustitución de las provincias, denostadas tradicionalmente por los nacionalistas por considerarlas una imposición española.
Durante una conferencia en Barcelona, Puigcercós ha alabado el proyecto territorial subrayando que la normativa "simplificará" la administración catalana "ya que estos entes sustituirán a diputaciones y consejos comarcales".
Así, el líder republicano ha inyectado una dosis de optimismo a los escépticos para asegurar que la ley sólo trata de poner "orden" en el "desbarajuste" administrativo actual" y supondrá la implantación de una "arquitectura institucional propia".
En este contexto, ha subrayado que no habrá veguerías y diputaciones al mismo tiempo, y que no se contratará a "nadie" para llevar a cabo el proyecto, si no que el personal de los consejos comarcales y las diputaciones formarán parte de la nueva administración. No en vano, la fractura en el tripartito y las tensiones locales no parecen frenar las aspiraciones de ERC, que "ahora más que nunca" sigue con el proyecto adelante.
Todos quieren la capitalidad
El pulso que los republicanos se han empeñado en mantener con el tripartito para que se apruebe el complejo proyecto ha generado más de un enfrentamiento entre diputaciones y líderes locales que también quieren su trozo del pastel. Joan Puigcercós se ha referido al caso concreto de Tarragona y Reus para afirmar que "no es necesario hacer una ley de veguerías para saber que existe una rivalidad entre ambas" al tiempo que ha comentado que "es buena señal" que rivalicen porque ello significa que "quieren ser mejores".
Preguntado sobre si esta ley interesa a los ciudadanos, Puigcercós ha recordado que un Govern tiene "obligación de gobernar más allá de intereses demoscópicos", porque de lo contrario "sólo se regularía la economía". A su juicio , "hoy es un día imoprtante porque creamos una estructura propia y la hacemos más cercana a los ciudadanos".
Así, el líder republicano ha inyectado una dosis de optimismo a los escépticos para asegurar que la ley sólo trata de poner "orden" en el "desbarajuste" administrativo actual" y supondrá la implantación de una "arquitectura institucional propia".
Todos quieren la capitalidad
El pulso que los republicanos se han empeñado en mantener con el tripartito para que se apruebe el complejo proyecto ha generado más de un enfrentamiento entre diputaciones y líderes locales que también quieren su trozo del pastel. Joan Puigcercós se ha referido al caso concreto de Tarragona y Reus para afirmar que "no es necesario hacer una ley de veguerías para saber que existe una rivalidad entre ambas" al tiempo que ha comentado que "es buena señal" que rivalicen porque ello significa que "quieren ser mejores".
Preguntado sobre si esta ley interesa a los ciudadanos, Puigcercós ha recordado que un Govern tiene "obligación de gobernar más allá de intereses demoscópicos", porque de lo contrario "sólo se regularía la economía". A su juicio , "hoy es un día imoprtante porque creamos una estructura propia y la hacemos más cercana a los ciudadanos".



