
Las fuerzas afganas comenzarán a hacerse con el control de la seguridad de su país a finales de 2010, en un proceso de traspaso de responsabilidad que se espera poder concluir en cinco años. Ello permitirá la progresiva retirada de las tropas internacionales, aunque la presencia militar extranjera en Afganistán, sin función de combate, durará aún unos quince años.
Este calendario marco, que no explicita fechas de retirada pero presenta un final de las operaciones ante la opinión pública, quedó establecido ayer por la conferencia internacional sobre Afganistán celebrada en Londres y a él se comprometió el presidente afgano, Hamid Karzai.
La comunidad internacional crea además un «Fondo de Reinserción» para «incentivar» a los talibanes no relacionados con Al Qaida para que acepten la Constitución afgana y se integren en la vida social y política. En su primer año el fondo estará dotado de cien millones de euros, cantidad a la que España contribuirá con 10 millones, lo que supone el 10 por ciento del total, porcentaje superior a su contribución militar.
Área de despliegue español
El ministro español de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, indicó que lo acordado en la conferencia, a la que asistieron representantes de 69 países, «no es una estrategia de salida, sino una estrategia de transición». Moratinos se resistió a comentar la posibilidad de que el área en la que están desplegadas las tropas españolas, que próximamente recibirán un refuerzo de 510 efectivos, sea una de las primeras en quedar bajo control del Gobierno afgano.
Ese refuerzo español forma parte del nuevo contingente internacional (alrededor de 30.000 soldados estadounidenses y 9.000 de otros países) que debe llevar a un punto de inflexión en la lucha contra los talibanes hacia mediados del próximo año.
De acuerdo con el comunicado final del encuentro, «si las condiciones se cumplen, a finales de 2010 o principios de 2011» las fuerzas afganas tomarán el control de las primeras provincias, aquellas en las que apenas hay conflictos. Ello no significará automáticamente la retirada de tropas de la OTAN, pues éstas «pasarán a tener un papel de apoyo» en esas zonas, pero se cuenta con que el número de soldados extranjeros se pueda ir reduciendo.
Responsabilidad afgana
El siguiente estadio es que las fuerzas afganas «lideren el control y lleven a cabo la mayoría de las operaciones en las áreas inseguras de Afganistán dentro de tres años, y tomen la responsabilidad de la seguridad física dentro de cinco años».
Fuera de la conferencia, Karzai precisó que durante otros 5-10 años se requerirá la presencia de fuerzas internacionales para el entrenamiento de los soldados y policías afganos, y que durante 10-15 años seguirá siendo necesario algún tipo de apoyo hasta que quede consolidada la seguridad del país. La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, aclaró después que ese tiempo suplementario mencionado por Karzai se refiere a una presencia militar sin función de combate, similar a la que existe en otros países.
Para cumplir los objetivos marcados en el traspaso del control del territorio, el número de soldados del Ejército afgano llegará a 171.600 a finales de 2011, y el de policías será de 134.000. Ello supone que las fuerzas de seguridad estarán integradas por algo más de 300.000 efectivos a final de 2011.



