Valoración:
Roubini, el gurú de la crisis, cree que España es una amenaza para el futuro del euro
El profesor de la Universidad de Nueva York intervino ayer en el Foro de Davos / ABC
Los nuevos augurios del «Doctor Catástrofe»
Y.G. | MADRID

Anticipar el estallido de la crisis financiera internacional y de la posterior recesión de las economías desarrolladas ha convertido a este profesor de Economía de la Universidad de Nueva York en el gurú de moda.

Se la jugó siendo más pesimista que nadie a finales de 2006, de modo que se ganó el apelativo de «doctor catástrofe», pero a medida que fue transcurriendo la crisis y sus pronósticos se fueron haciendo realidad, su credibilidad creció como la espuma y ahora es un habitual en foros o instituciones tan influyentes como el de Davos. Ayer, Roubini hizo públicos sus negros presagios sobre el futuro de la Unión Monetaria y de España, a la que calificó como gran amenaza para el euro. Esperemos que esta vez acierten los que tachan al profesor de excesivamente pesimista.
Jueves , 28-01-10
En el Foro Económico Mundial se ha reiterado la preocupación sobre el papel de una postrada economía española en la zona euro, y el lastre que puede suponer a medio plazo para la moneda común el «desequilibrio fiscal de España y Grecia».
Pero la vicepresidenta y ministra de Economía y Hacienda ha minimizado el problema y presumido de la deuda pública total española, asegurando que se encontraría en un 52% del PIB, «veinte puntos por debajo de la media europea».

Aunque Salgado buscó diferenciar a España de Grecia, el presidente de la Thunderbird University, Ángel Cabrera, dijo entender la preocupación del euro con España «por cuestión de tamaño».
Pero en el estrado fue el economista Nouriel Roubini quien destacó su pesimismo sobre el euro, singularizando lo que llamó «la amenaza» de la economía española para una política monetaria común. El profesor de la «New York University» coincide con las dudas expresadas por una fuente de la Comisión Europea sobre Grecia, España e Irlanda y que el semanario Spiegel recoge esta semana.
En un aparte con la prensa, la ministra Elena Salgado defendió la propuesta económica de su Gobierno, que iba a presentar a puerta cerrada y llevará a Bruselas, y ante los regulares informes negativos en prensa llegó a deslizar la posibilidad de cierta animadversión anglosajona, que «siempre» habrían sido negativos con España. Pero en un aviso para las economías del euro con problemas de crecimiento, y la española es la única todavía en recesión, el gobernador del Bundesbank avisó que el BCE no adaptará sus tipos para ayudar a miembros necesitados de dinero.
Axel Weber, que figura como posible nuevo presidente del BCE, insistió a la cadena CNBC que tenemos que hacer «una política de conjunto, no podemos tomar en cuenta determinados desarrollos en ciertos lugares» y avisó a Grecia de que cumpla su promesa de laminar su déficit fiscal.
Salgado se distanció también de la acogida brindada por el presidente Zapatero a la reforma de Obama de los grandes bancos, argumentando que «el tamaño no es lo importante». «Para estar de acuerdo, hay que ser Obama», agregó aduciendo que «claro que allí los bancos tienen que pagar, pero los nuestros han necesitado muy poca ayuda y además nos están pagando un interés», añadió insistiendo en una aproximación más conservadora.
Castigo en los mercados
Y mientras, los mercados continúan castigando a la deuda griega, y con ella a la de España y Portugal. Ayer, el coste de los seguros de impago sobre la deuda pública de Grecia (CDS) registró la subida más acusada entre los emisores de deuda internacionales al encarecerse un 16,6% y marcar un nuevo récord de 378,72 puntos, mientras que los seguros frente a impago de la deuda de España registraban la segunda mayor subida y se situaban en 127,68 puntos, según los datos de la firma de análisis CMA. De este modo, la incertidumbre sobre la solvencia de la deuda pública de algunos países de la Eurozona volvió a golpear a nuestra deuda.
Valoración:

Enviar a:

¿qué es esto?


Comentarios: