
ABC Ginés García Millán, como Adolfo Suárez, y Fernando Cayo, como el Rey
Hay un lugar de trabajo donde se puede (o se ha podido) fumar: el rodaje de «Adolfo Suárez, el presidente». Algunas escenas de la Transición parecen el plató de «Aplauso». Si Toni Acosta se tuvo que poner lentillas marrones para interpretar a Amparo Illana, Ginés García Millán tuvo que volver a fumar. Lo había dejado tres años atrás pero para interpretar a Suárez retomó el vicio. Por exigencias del guión. Fumaba tanto durante el rodaje que llegó hasta a marearse. Pero lo dejó en cuanto terminó el trabajo. Y no se enganchó otra vez.
La serie de Europroducciones que hoy estrena Antena 3 empieza con la dimisión del presidente del Gobierno. Son las palabras de Adolfo Suárez («Hay momentos en la vida de todo hombre...») y la voz y la cara de Ginés García Millán. Después llega el 23-F, eje a partir del cual se desarrolla la miniserie con flashbacks de ida y vuelta al día del golpe de Estado. Se mezclan sonido e imágenes reales de Tejero en plano general con primeros planos de Ginés García Millán y Mario Pardo (Gutiérrez Mellado). El mecanismo del flashback hace que la narración resulte muy ágil. Y ya lo es la propia historia. Es decir, la vida de Suárez desde su juventud en Ávila al día del 23-F pasando por su ascenso desde el Gobierno Civil, su trabajo con Herrero Tejedor, su paso por la dirección general de TVE (y ese día que en lugar de retransmitir la boda de Alfonso de Borbón y la nieta de Franco puso a Bette Davis en «Un ganster para un milagro») o su protagonismo en la Transición y su dimisión.
Claro que es todo muy esquemático pero 150 minutos no dan para abarcar tanta intensidad histórica. Una vez emitida la miniserie habrá quien diga que si tal cosa no es cierta (la primera, que Suárez no tuteaba al Rey) o que si tal otra se la han inventado, sobre todo los diálogos íntimos, como ése en el que Suárez le dice a su mujer que van a recuperar el tiempo perdido con un «Te lo puedo prometer y te lo prometo» que suena a autoparodia, pero el espíriru y la emoción de la época están muy conseguidos.
«Adolfo Suárez, el presidente» está dirigida por Sergio Cabrera y el guión es de Juan Carlos Rubio y Carlos Ansorey. El equipo creador ha pretendido la construcción de personajes creíbles (pero sin labor de imitación), cuestión complicada cuando se trata de gente tan conocida como Felipe González o Santiago Carrillo (un estupendo Pep Cortés).
Uno de los puntos más atractivos de la producción es el reparto de actores formidables. Entre ellos, aparte de los ya citados, Francisco Merino como Franco, Pepo Oliva como Herrero Tejedor o la colombiana Juana Acosta como Carmen Díez de Rivera, personaje que está pidiendo a gritos una serie para ella sola.


