La misión de las tropas españolas en El Líbano, la segunda en esfuerzo económico y en número de soldados desplegados en el exterior después de la de Afganistán para el año que empieza, dará un alivio presupuestario al Gobierno y complicará menos de lo esperado los relevos de las Fuerzas Armadas en las llamadas «operaciones de paz» en el extranjero. En contra de lo previsto, el hecho de que el general Alberto Asarta Cuevas, se ponga al frente de la Fuerza Provisional de la ONU en El Líbano (Finul) desplegada en la frontera con Israel -mañana toma posesión del mando- no conllevará un aumento del contingente español.
El Ejército de Tierra y la Infantería de Marina -que se han repartido desde septiembre de 2006 el envío de tropas a la zona- no tendrán que enviar entre 200 y 300 militares más para reforzar el contingente español, compuesto ya por 1.100 soldados. Era la cifra que se ha barajado hasta última hora y que, con los 511 militares más que José Luis Rodríguez Zapatero prometió a Obama para la guerra de Afganistán, obligaba al Estado Mayor a plantearse un aumento de fuerzas de un 50 por ciento en Afganistán y otro 20 en El Líbano para los primeros meses del año.
Ampliar la misión
Las gestiones de Defensa y Exteriores han permitido que el contingente italiano mantenga, de momento, sus fuerzas en la zona a pesar del relevo del actual jefe de la misión, el general Claudio Graziano, de la misma nacionalidad. También se estudia la posibilidad de que otro país entre a formar parte de la operación de la ONU.
Naciones Unidas tiene desplegados como fuerzas de interposición entre Israel y las guerrillas palestinas que operan desde El Líbano un total de 12.000 militares y 1.000 civiles.
El primer jefe de Finul fue un francés, el general Alain Pellegrini, como jefe del mayor contingente nacional que llegó a la zona después de la guerra desatada por Hezbollah con una incursión fronteriza sobre Israel en julio de 2006, respondida después por las fuerzas judías en el sur de El Líbano. Luego el mando recayó en Graziano como jefe del segundo contingente, el italiano, y ahora le toca el turno a los españoles -terceros en número de soldados- y que desde el principio han mantenido una fuerza similar, una brigada de infantería ligera (unos 1.100 hombres). que se ocupa del control de la zona Este.
Tres años de relevos
La primera unidad española que se desplegó después del conflicto, en septiembre de 2006, fue la Fuerza Expedicionaria de la Infantería de Marina. Fue relevada dos meses después por tropas legionarias de la brigada «Rey Alfonso XIII».
La toma del mando por Alberto Asarta, que en un principio debía incluir refuerzos para mando, estado mayor y protección, sólo obligará a dotar de más medios materiales, como helicópteros y vehículos, al contingente español.
El grueso de las tropas de nuestras FAS se encuentra en la base «Miguel de Cervantes», en las cercanías de Marjayoun. Desde el inicio de la misión han perdido la vida en El Líbano ocho soldados españoles, seis de ellos en un atentado terrorista el 24 de junio de 2007.

