Programas de gobierno foráneos
CCE
La Comunidad de Ciudadanos Europeos (CCE) se fundó en Alfaz del Pi para representar a la importante colonia de residentes europeos, pese a que algunos ya se habían integrado en PP y PSOE. Tiene dos concejales.
AIM
En San Fulgencio, AIM recoge las inquietudes de los numerosos residentes europeos afincados en las urbanizaciones. Uno de sus ediles, de origen británico, fue alcalde accidental con la detención de la alcaldesa.
C.L.A.R.O.
Los residentes extranjeros de Orihuela, concentrados en la Costa, crearon el CLARO para defender sus intereses. Varios de sus referentes se integraron en la candidatura de Lorente, y el partido actúa hoy como asociación.
PIR
Tras una rocambolesca trayectoria, el Partido Independiente Rumano (PIR) de Castellón —hoy Unión Demócrata Social—, próximo al nacionalismo aunque se definía «de centro», se retiró y pidió el voto para EU.
Publicado
Miércoles
, 27-01-10 a las 09
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Los residentes extranjeros en la Comunidad Valenciana se han convertido en las últimas legislaturas en objetivo preferente de los grandes partidos —si bien es cierto que su índice de participación es aún significativamente bajo—. Pero al mismo tiempo, las principales comunidades extranjeras en la región (principalmente las europeas) han constituido sus propios partidos políticos.
Con programas de gobierno centrados, lógicamente, en las preocupaciones de sus respectivas nacionalidades —básicamente vinculadas al urbanismo—, los partidos de extranjeros se han convertido en un elemento distorsionador en varios ayuntamientos de la provincia de Alicante. Como «partidos bisagra», algunos incluso se han integrado en los equipos de gobierno, con independencia del color político de la Alcaldía.
Es lo que ha sucedido en Rojales, en la Vega Baja. El pequeño municipio, uno de los que presenta un mayor porcentaje de población extranjera en su censo en toda España, fue pionero —con permiso del «experimento» de Tony Cabban con Nueva Jávea— en la creación de un partido exclusivo para residentes europeos.
Críticas al urbanismo
El Grupo Independiente de Rojales (GRIP), originariamente concebido como una suerte de «asociación de consumidores» para agrupar a residentes británicos y europeos descontentos con las viviendas que habían adquirido, se fue modulando hasta convertirse en una candidatura —liderada por una española, dado que los extranjeros pueden concurrir a las elecciones pero no encabezar listas— que logró dos ediles y pactó con el PP para entrar en el gobierno local. Hasta entonces gobernaba el PSOE, que no pudo convencer al GRIP para integrase en su partido.
Un ejemplo similar se localiza en Alfaz del Pi. Los residentes europeos —predominantes en el censo— fundaron su propio partido, la Comunidad de Ciudadanos Europeos (CCE), que cuenta con dos ediles en el pleno.
La participación política de los extranjeros en Alfaz del Pi, no obstante, era ya habitual cuando irrumpió la citada formación. El noruego Eric Svanberg llevaba dos legislaturas como concejal del PP, encargado precisamente de las relaciones con los residentes europeos.
Orihuela registró otro intento de un partido «europeo» de lograr representación: los extranjeros afincados en la costa crearon el CLARO, aunque varios de sus referentes se integraron luego en la candidatura de la popular Mónica Lorente. El partido, fuera del Ayuntamiento, funciona en la actualidad más como una asociación.
Nacionalistas rumanos
La importante colonia rumana asentada en Castellón motivó el nacimiento, en 2006, del Partido Independiente Rumano (PIR), próximo a postulados nacionalistas, que proponía clases de rumano en los colegios públicos. Tras una rocambolesca trayectoria, retiró sus candidaturas y pidió el voto para EU.


