
Cristiano Ronaldo se lamenta en el césped del Bernabéu después de ver la tarjeta roja | REUTERS
Martes
, 26-01-10
Hoy, como cada martes, se reúne el Comité de Competición en las instalaciones de la Federación Española de Fútbol. Una rutina que pasa desapercibida cada semana hasta que aparece un caso de los denominados «gordos». Esta tarde, Alfredo Flórez, Enrique Arnaldo y Miguel Cardenal, los jueces, revisarán las actas enviadas por los distintos colegiados y aplicarán el reglamento.
Sobre la mesa, un «documento caliente». La radiografía del Real Madrid-Málaga, con el protagonismo de Cristiano Ronaldo, expulsado por golpear al defensa Mtiliga en un lance del juego. «En el minuto 70, el jugador (9) Ronaldo Dos Santos Aveiro, Cristiano, fue expulsado por el siguiente motivo: golpear con el brazo en la cara a un jugador contrario provocándole una hemorragia nasal, teniendo que ser sustituido», escribió Pérez Lasa.
Piezas del caso claras
Ahora, los jueces deportivos deben interpretar, con el código disciplinario en la mano, qué sanción le corresponde al futbolista del Real Madrid. Las piezas del caso son las siguientes: la acción violenta de Cristiano Ronaldo, la cartulina roja, la lesión de Mtiliga —rotura de los huesos propios de la nariz—, un parte de lesiones y el arrepentimiento del delantero del Real Madrid en el vestuario del Málaga pidiendo perdón al jugador.
Con estos ingredientes, el Comité debe aplicar justicia. En primer lugar debe determinar si se trata de una infracción leve o grave. Si fuese leve, le aplicarían el artículo 114 y sería castigado con un partido. Si la consideran grave, el abanico del castigo es más amplio. Producirse de manera violenta con un adversario (articulo 97) acarrea una sanción de entre 4 y 12 encuentros. Y si su caso se tipifica como agresión, oscila entre los 5 y los 16.
Lógicamente, estas sanciones pueden verse rebajadas porque entran en juegos los atenuantes. El Real Madrid, a través de sus servicios jurídicos, presentarán las alegaciones correspondientes para que el jugador reciba la menor sanción posible. Resaltarán en su escrito que CR no tiene ninguna intención de hacer daño y que la acción se lleva a cabo a sus espaldas. Además, el arrepentimiento y el perdón serán dos factores a tener muy en cuenta.
Si la sanción va más allá de un partido, el Real Madrid recurrirá hasta el Comité Español de Disciplina, última instancia deportiva. De momento, Cristiano, salvo que le concedan la cautelar, no estará en Riazor. Otro palo para el equipo porque el portugués se ha perdido las principales citas entre lesiones (Sevilla, Atlético de Madrid o Milán) y sanciones (Valencia).
Por otra parte, Jorge Valdano se reunió ayer con Gago para intentar desbloquear la situación del jugador. Éste quiere marcharse para preparar el Mundial, pero el Madrid no está dispuesto a aceptar una cesión. Sólo aceptará el traspaso. Y, de momento, Gago no tiene un club que esté dispuesto a pagar.







