El rector de la institución cisneriana llega a Caja Madrid tras ocho años en el cargo

Virgilio Zapatero, tras presentar el balance de su gestión | DE SAN BERNARDO
Lunes
, 25-01-10
Rector de la Universidad de Alcalá de Henares desde 2002, Virgilio Zapatero deja el miércoles la institución «para no confundir los planos», ya que el jueves entrará a formar parte del Consejo de Caja Madrid como vicepresidente. Su nueva responsabilidad, a la que llegó después de desempeñar destacados e importantes cargos políticos, sería compatible con la actividad académica pero no quiere dar lugar a confusiones. «El cargo de rector -explica- exige dedicación exclusiva y las cosas tienen que estar claras, por lo que la vicerrectora Filomena Rodríguez será la encargada de ultimar el proceso electoral», que culminará en marzo.
Sin embargo, Virgilio Zapatero, catedrático de Filosofía del Derecho, Moral y Política, no abandona la docencia y fiel a su vocación universitaria seguirá impartiendo clases tras el año sabático del que ha decidido disfrutar en el ejercicio de un derecho. Pero hay una razón más en esta decisión. Considera que su sucesor o sucesora «no tiene que tener detrás la sombra del anterior rector, ha de tomar las decisiones con entera libertad y tranquilidad». Por tanto, «lo único que puedo hacer -comenta- es ponerme a disposición del próximo rector, que tendrá en mí un aliado para defender su gestión y para ayudarle en todo lo que pueda».
«Experiencia irrepetible»
Estas palabras son el reflejo de los principios que han guiado la actuación de Virgilio Zapatero. Como ha recordado al hacer balance de sus ocho años al frente de la institución cisneriana, «el clima de diálogo y consenso que ha presidido siempre el gobierno de esta Universidad» es uno de los recuerdos más gratificantes que se lleva al final de esta etapa. En su despedida, no habla de dificultades, aunque hay existido alguna. «Para mí -asegura- ha sido una experiencia irrepetible. Creo que pocas cosas en mi vida me han exigido tanto trabajo, tantas horas, pero al mismo tiempo tan gratificantes»,
El balance de sus ocho años de gestión refleja que mientras la pérdida de alumnos ha sido una constante en el conjunto de los campus, en la Universidad de Alcalá ha aumentado su número -de 5.864 a 9.691 estudiantes-, debido «al crecimiento espectacular de todos nuestros alumnos de posgrado». Hay 140 profesores más y las carreras se han adaptado al Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), es decir, Bolonia.
En definitiva, Alcalá «es una universidad nueva, más ambiciosa, con más recursos, más fuerte institucionalmente y saneada». Y quiere ocupar los primeros puestos en prestigio académico y destacar por su investigación y su posgrado. He aquí algunos datos: Zapatero recibió una deuda de 48 millones; hoy es de 13,4 pero la Comunidad debe a la Universidad más de 15 millones. El presupuesto para investigación ha pasado de 6,8 millones a 20,5 y el volumen de infraestructuras es de 208 millones de euros.
A modo de despedida, el hasta ahora rector y ex presidente de la Conferencia de Rectores de la Comunidad de Madrid (Cruma) resume: «De cada experiencia he sacado algo positivo y siempre he conocido a mucha gente. Espero que mi próxima etapa siga conociendo a más y enriqueciéndome y si puedo aportar algo en el servicio público, a lo que me he dedicado toda la vida, será un placer».


