Lunes
, 25-01-10
Pep Guardiola da las gracias por tener a Leo Messi en su equipo, futbolista universal que va como una moto hacia el cielo. El del Barcelona ya se lo ha ganado y más en esta temporada, en la que ve puerta como nunca antes lo había hecho. Confirmado como el máximo realizador de la Liga después de que ayer se quedara David Villa sin marcar -el extremo lleva 15 goles, uno menos el delantero del Valencia-, el argentino asume el liderazgo que rechazan sus socios de ataque. En las tres últimas jornadas, Messi ha sumado seis tantos -tres ante el Tenerife, dos contra el Sevilla y el que firmó en Valladolid-, un dato que contrasta con la sequía flagrante de Zlatan Ibrahimovic y Thierry Henry.
El sueco no anda fino y él mismo lo reconoce públicamente asegurando que puede dar mucho más de sí, teoría que rechaza su entrenador, siempre generoso con los elogios y las distinciones individuales. Lleva once dianas en la Liga y no celebra nada en el torneo doméstico desde que el Barcelona se enfrentó al Español en el derbi catalán -en la jornada 15 contra el Xerez marcó un gol, pero ese partido se adelantó para el Mundial de clubes-.
Lo de Henry es más preocupante. Lleva 992 minutos en la Liga y sólo dos goles, pero sigue manteniendo la confianza de Guardiola, que se decanta casi siempre por el francés pese a que Pedro atosigue y reclame la titularidad. Al galo se le acaba el bonus y al público la paciencia.




