Lunes
, 25-01-10
Dos laterales blanquiazules pretendidos por los grandes a lo largo de esta década han visto interrumpida su carrera por lesiones escalofriantes. En la quinta jornada de la Liga 01-02, una entrada fortuita del celtista Giovanella destrozó la tibia y el peroné de Manuel Pablo. El defensa canario dió adiós a la temporada, al Mundial y a su fichaje por el Real Madrid, que Lendoiro retrasaba para engordar su precio. Ya no hubo traspaso.
Nueve años más tarde, con Manuel Pablo en el césped, su compañero Filipe Luis sufría fractura de peroné y luxación de tobillo, seis meses después de ser objetivo del Barcelona. El brasileño se pierde el Mundial surafricano. Sólo espera que la próxima campaña vuelva a situarle en el candelero.
Es difícil predecir si un futbolista podrá recuperar su nivel físico tras una dolencia de tal alcance. Mal ejemplo es el rojiblanco Juninho, que vio cortada su trayectoria profesional por la fea entrada que Míchel Salgado, entonces en el Celta, le hizo en Balaídos el 1 de febrero de 1998. Le destrozó la tibia y el peroné.
La misma tragedia soportó Íñigo Díaz de Cerio el 8 de noviembre de 2008, cuando todavía era delantero de la Real Sociedad. Un choque con el portero del Éibar, como ahora le ha sucedido a Filipe Luis con Iraizoz, produjo sus lesiones. De Cerio fichó posteriormente por el Athletic, el 1 de julio de 2009. Reapareció para el fútbol en agosto, con motivo de la Supercopa, frente al Barcelona. Pero no ha vuelto a jugar.
Otros jugadores, como el delantero inglés Alan Smith, sí superaron el duro contratiempo. Fichado por el Manchester United en 2004, Ferguson le reconvirtió en medio centro titular en la temporada 05-06. Su progresión se partió en dos el 21 de febrero de 2006, al taponar un balón del noruego Riise en la visita a la cancha del Liverpool. Sus fracturas en la pierna izquierda tardaron seis meses en permitirle competir. Militó dos meses en el Cardiff, hasta que sir Alex le dio otra oportunidad en el Manchester. Se ganó un puesto en el once de la campaña 06-07. Después fichó por el Newcastle, club en el que continúa actualmente.




