Lunes
, 25-01-10
Se marcha «Vangol». Uno de los iconos de las últimas Ligas. El último «9» nato. Un clásico del gol. Con 64 dianas en 96 partidos, pone punto y final a sus servicios con la camiseta blanca para jugar en el Hamburgo porque quiere disputar el Mundial de Suráfrica y no hay sitio ni minutos en la casa blanca para su puesta a punto.
Cuelga la camiseta con dos Ligas, un Pichichi y el reconocimiento unánime de la mayoría del madridismo. Fue máximo goleador en la campaña 06-07 con 25 tantos y se quedó a uno de ser Bota de Oro.
Lo deja con una hoja de servicios repleta de buenas marcas. Fue el jugador que más puntos dio a su equipo en la campaña de su primera Liga y mejoró la marca de goles fuera del Bernabéu. Se anotó 17 por los 16 de Puskas (62-63) y de Hugo Sánchez (88-89).
Su despedida de ayer fue tan llamativa como fría. Plantó su cuarenta y cinco sin tacos en el centro del campo y se llenó el bolsillo y el corazón con el aplauso de la grada. No hubo tiempo para soltar una lágrima. Se cerró el reconocimiento con la entrega de un trofeo. Punto y final. Ni una pancarta de agradecimiento, una mala costumbre de los socios del Real Madrid.




