El meta sostuvo otra vez al líder en el arranque del partido y luego llegaron los tantos para cerrar una vuelta genial exenta de derrotas

| Valladolid | Barcelona |
|---|---|
| 0 | 3 |
Real Valladolid: Justo Villar; Pedro López, César Arzo, Prieto, Marcos (Nivaldo, min. 86); Carlos Lázaro; Borja, Marquitos (Pelé, min. 74) Canobbio, Sesma (Medunjanin, min. 79) y Diego Costa.
Barcelona: Valdés; Alves, Pujol, Piqué (Milito, min. 59) Abidal, Keita (Chygrynskiy, min. 79), Xavi, Iniesta, Messi, Ibrahimovic y Henry (Bojan, min. 82)
Goles: 0-1: Min. 20, Xavi. 0-2: Min. 21, Alves. 0-3: Min. 55, Messi.
Árbitro: Ramírez Domínguez (colegio andaluz). Amonestó a Marcos, Borja, Piqué y Keita.
Incidencias: Estadio José Zorrilla. 24.200 espectadores.
Actualizado
Domingo
, 24-01-10 a las 16
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Se consumó la vuelta redonda del Barça, tan brillante que sólo ha cedido ocho puntos en 19 jornadas. Ni una derrota -cuatro empates- y 49 puntos, uno menos que en el curso pasado, elixir de equipo que no aminora la velocidad de crucero que emprendió hace año y medio. Goleó en Zorrilla como otras tantas tardes y evidencia que será extremadamente difícil superarle, y más con un portero en estado de gracia que se crece ante las adversidades. A través de Valdés se forjó un triunfo aparentemente sencillo, pero de no ser por las manos del guardameta en los primeros compases otra historia se hubiera escrito. [Narración y estadísticas]
El Barcelona repitió guión en Pucela, exactamente el mismo argumento que empleó dos semanas atrás en Tenerife. Le sirvió ese partido al Valladolid para tomarlo como ejemplo, consciente de que al líder sólo hay un camino para meterle mano. Le quiso discutir la posesión del balón, le buscó arriba en la presión y quiso aprovecharse del arranque remolón de los azulgrana, premisas bien ejecutadas salvo a la hora de definir. Otra vez Valdés sostuvo al equipo con un paradón justo dos minutos antes del zarpazo, que siempre suele ser tan brutal que el enemigo es incapaz de ponerse en pie. Consecutivamente cerró la velada con un golazo de Xavi y otro espectacular y afortunado de Dani Alves, un incordio imparable por el carril diestro, totalmente libre de oponentes. Quiso centrar el brasileño, pero se envenenó tanto la pelota que Justo Villar se quedó con cara de tonto.
Keita regresa a la medular
Es la principal diferencia entre el Barça y cualquiera que se cruce por su camino. Aunque incómodo en el tramo inicial, algo espeso en la creación y únicamente activo por la banda de Messi, supo desperezarse una vez le vio las orejas al lobo. Suerte de Valdés, a quien no le corresponden los elogios y que hace méritos de sobra en los últimos tiempos para acaparar portadas y alimentar debates en este año de Mundial. Su intervención a disparo de Diego Costa activó la maquinaria y ya se sabe qué sucede cuando se pone en marcha, aunque anoche lo hizo a trompicones y sin demasiado brillo. Equilibrado el centro del campo con el regreso de Keita, le bastó con una soberbia combinación colectiva para destrozar el trabajo del Valladolid, a quien no hay que desmerecer por sus intenciones y sí cuestionar su inocencia.
Se llegó al intermedio con todo el pescado vendido y en el segundo acto sólo hubo un equipo, sobrado de confianza y que convirtió la cita en un ataque y gol sin emoción. Messi dio de comer a sus estadísticas con otro tanto que obliga a Villa a responder para mantener el pulso en la tabla de máximos realizadores e Ibrahimovic, el hombre que le dio la asistencia, volvió a entregar una versión gris, y ya lleva unas cuantas por mucho que Guardiola le exculpe. El sueco, de momento, no se suma a la fiesta del Barcelona.




