España propone una acción común en la UE sobre las adopciones. La villa de Croix-des-Bouquets se perfila como el futuro provisional de Puerto Príncipe
AP
Actualizado
Viernes
, 22-01-10 a las 22
:
14
Jean Claude Legrand, asesor de Unicef, denunció hoy“el secuestro de 15 niños en hospitales de Haití, supuestamente por redes de trata a través de Santo Domingo que los entregan al mercado internacional de adopciones”. Legrand insistió en que los menores “no son huérfanos”. La oficina en Ginebra de este organismo de la ONU ha subrayado horas después que esa información no ha sido confirmada oficialmente.
Al tiempo, la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, anunció que el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, propondrá para su debate en el Consejo de la UE del próximo lunes una “respuesta conjunta y unitaria” europea para acelerar la adopción de niños víctimas del terremoto, impulsar la asistencia y protección internacional a los huérfanos y potenciar la acción de las agencias de cooperación para proteger a los menores.
Mientras, Puerto Príncipe recupera día a día su actividad, que no es la de Nueva York. Las calles vuelven a estar llenas de humeantes tap-tap (coloridos transportes colectivos) y de policías locales con uniforme de estreno; los mercados, de frutas y de verduras. Han reabierto algunos supermercados, gasolineras y empresas de transferencia de divisas. Mañana lo harán los bancos. Ya funcionan las dos redes de telefonía móvil, la radio difunde información y música “racine” y la distribución de agua es abundante. Ya sólo quedan por resolver dos dudas: Qué hacer con el medio millón de personas que han perdido su vivienda y qué hacer con una ciudad medio derruida.
A la primera pregunta ya han empezado a responder Naciones Unidas y el Gobierno haitiano, que buscan a las afueras de Puerto Príncipe asentamientos para 400.000 personas. El ministro del Interior, Antoine Bien-Aimé, anunció que comenzarán con la reubicación de 100.000 personas en campamentos próximos a Croix-des-Bouquets. Radio Metropole informó de que el Ejecutivo ya requisó treinta autobuses para transportar a los damnificados en evacuaciones masivas y evitar problemas sanitarios en la capital.
Danis Sant Ange, alcalde de Croix-des-Bouquets, una villa 17 kilómetros de la capital que no ha sufrido ni un rasguño por el seísmo del día 12, confirma a ABC desde su mínimo despacho que “ayer vinieron a preguntarme y los he enviado a un terreno donde podrían ser albergadas 100.000 personas”. Allí nos vamos, por una carretera saturada de camiones con ayuda procedente de República Dominicana.
En Villa Antille, una abandonada urbanización a medio edificar, ya faenan unos cuantos trabajadores locales desbrozando hierbajos, mientras excavadoras de la ONU con brasileños a los mandos allanan el terreno. Allí podrían ser trasladadas entre 40.000 y 100.000 personas, según distintas fuentes. El suboficial al mando asegura que hoy, sábado, comenzarán a ser instaladas las tiendas de campaña sobre el secarral.
Hasta el lugar se han desplazado dos arquitectos y una geóloga del Comité Unido de Apoyo a las Municipalidades para evaluar las condiciones del terreno. William Kenel-Pierre comenta, en perfecto español, que “si la idea es reunir a 400.000 refugiados y darles una gota de agua y un bocado de comida de por vida, será un desastre. Tantas personas suponen una energía humana enorme y el mundo entero ha demostrado una inmensa solidaridad con Haití. Los Gobiernos extranjeros y el Gobierno fantoche haitiano deberían aprovechar esta oportunidad para poner fin a 30 años de políticas económicas que destrozaron el país”.
“Gonaives -prosigue el arquitecto- fue destruida hace dos años por las inundaciones, y así sigue. 9.000 tipos de la ONU, con un presupuesto de 600 millones de dólares (casi la tercera parte del presupuesto del país), no han servido para nada. Hay que evitar que eso vuelva a ocurrir, poniendo en marcha un proyecto económico que proporcione dignidad, trabajo y dinero a los haitianos. Hay que desarrollar la agricultura y reconstruir y reforestar el país, cuyo medio ambiente es el más dañado de toda América”.|



