Jueves
, 21-01-10
El hogar digital tiene enchufes domotizados: transmiten una orden al sistema centralizado. Y cuenta con un sistema de aire acondicionado que recicla y evita la necesidad de ventilar cada día, con el consiguiente gasto energético. «Es mucho más de lo que se ha visto hasta ahora: en las ferias, como mucho se ven persianas que suben y bajan mediante un motor», asegura Alejandro Arranz.
Construir esta casa, de algo más de 200 metros cuadrados, donde «todo es real y palpable», ha precisado de una inversión especial de 1,5 millones. Pero aplicarlo a la realidad no elevaría el coste de un bloque más allá de un 1,5 por ciento, según sus datos. Eso sí, un simple apagón de luz supondría un problema, porque muchas de las utilidades se controlan gracias a sistemas que necesitan de suministro eléctrico.
El hogar digital será «presentado en sociedad» en breve, y permanecerá abierto en el Centro Cultural Eduardo Úrculo (Plaza Donoso, 5) para que los ciudadanos vean y comparen.




