Hasta 60.000 personas podrían verse afectadas y «supondrá una reducción drástica en la exhibición y en la distribución, pero también en la producción», según González Macho
Jueves
, 21-01-10
Los exhibidores venían con la sonrisa puesta y sin ganas de llorar, pero fue salir a colación la ley del cine catalán y empezar a tronar. Hasta 60.000 personas podrían verse afectadas si el texto sale adelante, según estimaron. «Es una nube negrísima», dijo González Macho. «Si se lleva a cabo en los términos planteados, supondrá una reducción drástica en la exhibición y en la distribución, pero también en la producción». El presidente de Alta Films imaginó un escenario con «autocares para ver películas en Montpellier». La ley también dice que todos los vídeos deben tener versión en catalán. ¿Van a ir a El Corte Inglés a quitarlos?». «El sector -añadió-, no está en contra de la normalización ligüística, pero ¿por qué tenemos que pagarla nosotros? ¿Qué pasaría si por cada periódico en castellano hubiera que editar cinco en catalán?».
González Macho recordó que «cada vez que se ha cerrado una sala, nunca se ha vuelto a abrir. Si nos cargamos este tejido industrial, tampoco se va a recuperar». Puso el ejemplo de «Vicky Cristina Barcelona», estrenada en Cataluña con un gran número de copias en catalán, unas pocas en castellano y otras pocas en V.O. Las primeras fueron las que peor se comportaron en taquilla, con gran diferencia. «No se puede hacer una ley que obligue a un sistema para el que no hay demanda», zanjó.

