Varios niños permanecen en un campo de refugiados de Puerto Príncipe tras la réplica de la pasada madrugada / REUTERS
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Jueves
, 21-01-10 a las 15
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Eran las seis de la mañana, los primeros rayos de luz asomaban detrás de las colinas de Puerto Príncipe, cuando un fuerte terremoto de 6,1 grados en la escala de Richter volvió a sacudir la arrasada capital haitiana. En el hotel Villa Creole, donde decenas de periodistas nos apiñamos como si se tratara de un campamento de refugiados, el seísmo sacudió los ya maltrechos cimientos. Quienes disfrutan de una habitación salieron en estampida de sus cuartos. Quienes duermen al raso se apartaron a la carrera de muros y estructuras próximas.
El temblor, apenas unos segundos, tuvo su epicentro a una profundidad de 9,9 kilómetros y se localizó a 41 kilómetros de Jacmel, una de las poblaciones más afectadas por el terremoto de 7,3 grados de hace ocho días, y a 60 kilómetros de la capital haitiana, según datos del Instituto Geológico de Estados Unidos (USGS). Algunos edificios de la ciudad, ya dañados por el terremoto del pasado martes, terminaron de desplomarse. Pese a la intensidad del movimiento telúrico, no se ha activado una alerta de tsunami en la zona.
Tras la réplica, los equipos de rescate han partido inmediatamente a Puerto Príncipe para buscar nuevas víctimas bajo los escombros, según han indicado fuentes de la ONU a AFP.
Con esta, son un total de 88 las réplicas se han registrado tras el seísmo de 7 grados en la escala de Richter que asoló el pasado día 12 Haití y que, según fuentes haitianas, pudo causar más de 100.000 muertos, según el Centro de Operaciones de Emergencia (COE) de la República Dominicana, informa Efe. El seísmo se sintió en algunas provincias del norte, noreste y noroeste de la República Dominicana, fronteriza con Haití, según el COE y el Instituto de Sismológico.





