Los presidentes valenciano y murciano escenificarán hoy su oposición frontal a la reserva de agua que pretende fijar Castilla-La Mancha en su estatuto

Los presidentes autonómicos de la Comunidad Valenciana y Murcia, los populares Francisco Camps y Ramón Luis Valcárcel, respectivamente, reactivarán hoy en Valencia su frente hídrico en defensa de la continuidad del trasvase Tajo-Segura.
Camps y Valcárcel han exhibido una postura común en torno a la exigencia de trasvases desde que el PSOE derogó en 2004 el del Ebro. Una alianza que nunca se ha roto y que, de hecho, se trasladó en su momento también al Tajo-Segura, cuando comenzó la tramitación del Estatuto de Castilla-La Mancha.
El objetivo de la reunión es escenificar una vez más la unidad de los dos líderes y su oposición frontal a la reserva hídrica que podría contemplar el texto castellano-manchego una vez se tramite en la Cámara Baja, en contraposición a la postura que mantienen sus compañeros de partido en la citada comunidad.
La pelota, para el Gobierno
El encuentro se produce, además, un día después de que la Asamblea Regional de Murcia aprobase ayer un proyecto de ley para instar al Gobierno a elaborar un texto sobre el aprovechamiento sostenible del acueducto -que impediría fijar reservas estratégicas que lo afectasen-, y de que el propio Valcárcel se reuniese en Madrid con Mariano Rajoy para abordar la cuestión hídrica.
A pesar de las diferencias internas en el PP, el discurso de ambos mandatarios autonómicos apunta directamente al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero -y no a la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal-, como artífice de la ruptura de la solidaridad hídrica. Una ruptura que se inició con la derogación del trasvase del Ebro, cuya ejecución podría haber convertido en estéril el debate sobre el Tajo-Segura.
No obstante, la reunión pretende transmitir también su oposición a un eventual apoyo del PP a la citada reserva hídrica. En este sentido, Camps y Valcárcel apelarán a la fortaleza electoral de la que gozan en sus respectivas comunidades, y a la importancia del volumen de votos que aportan al proyecto nacional del PP.
Aporte de votos
En este sentido, el PP logró en 2008 en la Comunidad Valenciana y Murcia 1.885.000 votos. Es decir, Camps y Valcárcel aportaron casi una quinta parte (el 18,5 por ciento) de los sufragios recabados por el proyecto de Mariano Rajoy. Los populares valencianos y murcianos cuentan con 26 diputados en la Cámara Baja -19 valencianos y siete murcianos-, del total de 153 que componen el Grupo Popular.
En cambio, el PP obtuvo en Castilla-La Mancha algo más de 593.000 votos en 2008 (una tercera parte de la suma de Comunidad Valenciana y Murcia), para aportar doce diputados al grupo que lidera Mariano Rajoy. Y se pretende hacer valer la diferencia.
En cuanto a la iniciativa de Valcárcel para exigir al Gobierno un proyecto de «aprovechamiento sostenible» del Tajo-Segura, las reacciones no se hicieron esperar. El diputado toledano del PP Arturo García Tizón (ponente del Estatuto de Castilla-La Mancha en el Congreso) consideró que la iniciativa «está de más». Mientras, el presidente castellano-manchego, José María Barreda, la calificó de «barbaridad».


