La torre del prestigioso arquitecto japonés Toyo Ito supone un antídoto frente a la crisis

FIRA BARCELONA La última obra del japonés Toyo Ito en Barcelona
Lunes
, 18-01-10
En una época de descuentos del 20% que los hoteles se han visto obligados a realizar a los asistentes del Mobile World Congress, la cadena Santos inaugurará el próximo mes su primer hotel en Barcelona.
A pesar del contexto, la singularidad y diseño de vanguardia arquitectónica del edificio elegido, la torre del prestigioso arquitecto japonés Toyo Ito sito en la Gran Vía, supone un antídoto frente a la crisis.
El establecimiento, que se llama Santos Porta Fira, es el impresionante edificio de 24 plantas y 110 metros de altura con forma de flor de loto y de color rojo que configura el nuevo «sky line» de la entrada sur de Barcelona. Toyo Ito es conocido por la impronta creativa que imprime en todos sus proyectos. Fiel a sus palabras de que «no hay mejor arquitectura que la de un árbol», Ito diseñó una rotunda torre para que junto a su vecina de cristal simbolizara la puerta de acceso a los nuevos recintos de Fira de Barcelona.
El grácil edificio se antoja como movido por el viento. La vista de la torre cambia según el lugar desde el que lo miremos. No existe una fachada principal y todas las vistas que el edificio ofrece son diferentes. El sector hotelero de Barcelona resistió a la crisis en términos de empleo y mantuvo en 2009 la ocupación a niveles «muy similares» a los de 2008, aunque fue a costa de rebajar las tarifas y renunciar a una parte de la tarifa media acostumbrada. Esta situación se tradujo durante el año pasado en una pérdida de los ingresos por habitación disponible, que llegó a ser del 20% en el caso de los hoteles de cinco estrellas, según un informe presentado esta semana en Barcelona por Bric Global. La caída en los de cuatro y tres estrellas se situó en el 15%.
Las previsiones son que el mercado hotelero de Barcelona «difícilmente crezca de forma significativa» en los próximos tres o cuatro ejercicios». Entre otras razones, porque deberá absorber el importante incremento de la oferta de los últimos dos años.


