Al-Raimi, líder de Al Qaeda en Yemen. AFP
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Miércoles
, 10-02-10 a las 13
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Un ataque de la aviación yemení acabó con la vida de Qassem al-Raimi y otros cinco destacados miembros de Al Qaeda en la Península Arábiga. El considerado líder militar de la organización terrorista en la zona y sus hombres fueron sorprendidos cuando viajaban en dos coches en la zona fronteriza con Arabia Saudí, según informó la agencia oficial Saba. Al Raimi era uno de los hombres más buscados por las autoridades que ya el pasado diciembre intentaron acabar con él en una operación aérea en Abyan, al sureste del país, contra una zona en la que supuestamente habría instalado campos de entrenamiento, pero consiguió salir a salvo.
Su nombre parece uno más de la lista de militantes que son detenidos o mueren en operaciones de las fuerzas de seguridad, pero no es así. El nombre de Al-Raimi quedó unido para siempre a España después del atentado que el 2 de julio de 2007 costó la vida a ocho turistas vascos y catalanes y dos conductores yemeníes a la puerta del palacio de la reina de Saba, en la provincia de Maareb. Las autoridades yemeníes detuvieron a decenas de personas implicadas en el mismo, pero apuntaron al líder militar de AQPA como el responsable último de ordenar la acción suicida. Responsables de seguridad declararon a la cadena Al Jazeera que Al-Raimi «es el responsable de idear las acciones más importantes que se han hecho en el país».
La presión internacional ha servido para que el Gobierno de Saná active su frente antiterrorista y en los últimos días han caídos dos importantes cabecillas del grupo, aunque el gran líder, Nasir Abdel Karim Wahishi, sigue siendo el objetivo prioritario. Precisamente Al-Raimi se unió a Wahishi en la fuga de una cárcel de máxima seguridad que 23 terroristas protagonizaron en Yemen en 2006. A partir de la fuga lograron refundar el grupo e instaurar Al Qaeda en la Península Arábiga y hacerse fuertes en las zonas tribales en las que el Gobierno central apenas tiene autoridad. Zonas tribales como Maareb «donde la oposición al Ejecutivo es muy fuerte y por eso algunos líderes han podido ser permisivos a la hora de tolerar este tipo de elementos radicales, pero eso ya se ha terminado», asegura la investigadora de la Universidad Autónoma de Madrid residente en Saná, Layla Hamad, que realiza su tesis doctoral sobre la relación entre el Gobierno central y las tribus.
Guerra abierta
En los dos vehículos alcanzados por el fuego de los cazas yemeníes viajaban también Amar Abada al Waeli y Aid Yaber Al Shabwani, otros dos nombres que aparecen en la lista de personas más buscadas tanto por la administración local como por Estados Unidos, el país que más de cerca está siguiendo los movimientos del Gobierno de Saná y que ya ha aprobado una partida de 150 millones de dólares para reforzar la cooperación militar. La lucha contra AQPA es una guerra abierta que se está llevando por aire y tierra. El martes Abdulá Mehdar, cabecilla local del grupo en la provincia Shabwa, murió después que las fuerzas especiales rodearan su casa y mantuvieran un intenso tiroteo.
La muerte del líder militar de AQPA se produjo veinticuatro horas después de que 150 religiosos de las diferentes sectas del país firmaran una fatwa por la que se llama a la guerra santa en caso de invasión americana. Los religiosos hicieron también un llamamiento al diálogo para resolver una crisis que estalló tras la reivindicación de AQPA del intento de atentado del pasado 25 de diciembre contra un avión de la compañía Delta que cubría el trayecto entre Ámsterdam y Detroit.


