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Miércoles
, 10-02-10 a las 11
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Solamente unas horas tardó la Policía danesa en llevar a los tribunales al somalí de 28 años que ayer viernes por la noche entró armado con un hacha y un cuchillo en casa del dibujante Kurt Westergaard.
Recién operado de sus heridas de arma de fuego provocadas por la Policía, en camilla, escoltado por cuatro agentes, llorando y gimiendo de dolor ese individuo que luce perilla y bigote, fue condenado por el Tribunal de Århus, según el párrafo número 237 de la Ley antiterrorista, a prisión preventiva hasta el 27 de enero y aislamiento total durante los 14 primeros días por dos intentos de asesinato.
El somalí, por medio de su abogado defensor N.C. Strauus, confesó haber entrado al domicilio de Kurt Westgaard armado pero negó los cargos de haber intentado asesinar al caricaturista de Mahoma y a su nieta. Se ha sabido que vive en Copenhague desde hace algún tiempo y que habla y entiende la lengua danesa ya que contestó al juez en ese idioma diciendo que no se acordaba donde, cuando o como recibió el impuso de entrar a la fuerza en el domicilio de Kurt Westergaard. Cuando los agentes de la PET (Policía secreta) llegaron a aquel lugar a los pocos minutos de que saltara la alarma, se encontraron a ese sujeto dentro de la vivienda. Con orden de cogerle vivo, los policias dispararon contra el somalí al que hirieron en la mano izquierda y en un pié.
Según un comunicado oficial de la policía secreta danesa, PET, que lleva años custodiando al dibujante condenado a muerte tras la publicación de unas caricaturas de Mahoma en Jyllands Posten en el 2005, «este individuo, que ha estado durante tiempo vigilado por nuestro Cuerpo, tiene estrechos vínculos con la organización terrorista somalí al-Shabaab (con sede en Dinamarca) y con los líderes de Al-Qaeda del este de África. Con permiso de residencia en el Reino danés, es sospechoso de realizar actividades relacionadas con terrorismo en África Oriental». El comunicado también expresa que se acusa a ese hombre de intento de asesinato y confirma el estado de alerta en Dinamarca ante la amenaza terrorista dirigida contra Dinamarca y en especial contra el dibujante Westergaard.
¡Me estoy volviendo loco!
Recién operado de sus heridas de arma de fuego provocadas por la Policía, en camilla, escoltado por cuatro agentes, llorando y gimiendo de dolor ese individuo que luce perilla y bigote, fue condenado por el Tribunal de Århus, según el párrafo número 237 de la Ley antiterrorista, a prisión preventiva hasta el 27 de enero y aislamiento total durante los 14 primeros días por dos intentos de asesinato.
El somalí, por medio de su abogado defensor N.C. Strauus, confesó haber entrado al domicilio de Kurt Westgaard armado pero negó los cargos de haber intentado asesinar al caricaturista de Mahoma y a su nieta. Se ha sabido que vive en Copenhague desde hace algún tiempo y que habla y entiende la lengua danesa ya que contestó al juez en ese idioma diciendo que no se acordaba donde, cuando o como recibió el impuso de entrar a la fuerza en el domicilio de Kurt Westergaard. Cuando los agentes de la PET (Policía secreta) llegaron a aquel lugar a los pocos minutos de que saltara la alarma, se encontraron a ese sujeto dentro de la vivienda. Con orden de cogerle vivo, los policias dispararon contra el somalí al que hirieron en la mano izquierda y en un pié.
Según un comunicado oficial de la policía secreta danesa, PET, que lleva años custodiando al dibujante condenado a muerte tras la publicación de unas caricaturas de Mahoma en Jyllands Posten en el 2005, «este individuo, que ha estado durante tiempo vigilado por nuestro Cuerpo, tiene estrechos vínculos con la organización terrorista somalí al-Shabaab (con sede en Dinamarca) y con los líderes de Al-Qaeda del este de África. Con permiso de residencia en el Reino danés, es sospechoso de realizar actividades relacionadas con terrorismo en África Oriental». El comunicado también expresa que se acusa a ese hombre de intento de asesinato y confirma el estado de alerta en Dinamarca ante la amenaza terrorista dirigida contra Dinamarca y en especial contra el dibujante Westergaard.
¡Me estoy volviendo loco!
Por su parte el caricaturista Kurt Westergaard, que ha vivido escondido durante años, cambiando constantemente de domicilio, ha comentado tras el atentado de ayer, que pudo costar la vida a su nieta de 5 años y a él, que «las constantes amenazas de muerte me están volviendo loco».
Westergaard contó como ese sujeto ayer por la noche, al que acompañaban otros dos, entró en la casa rompiendo todos los cierres protectores e intentó matarle: «Corrí con mi nieta al cuarto de baño donde hay instalado un refugio especial impenetrable. Oí los gritos de ese hombre que juró que volverían a por mí».
La Policía acudió en pocos minutos a la casa del caricaturista y cuando el supuesto criminal atacó a los agentes con el hacha, estos hicieron varios disparos hiriendo al somalí en la mano izquierda y en la pierna. Mientras se operaba al intruso en el hospital de Aarhus, donde permanece bajo rígidas medidas de seguridad, las autoridades evacuaron el barrio y enviaron al domicilio del dibujante un robot especialista en la búsqueda de artefactos explosivos. Westergaard, volverá una vez más a cambiar de residencia y permanecerá durante un tiempo en «un lugar desconocido para todos».
Westergaard contó como ese sujeto ayer por la noche, al que acompañaban otros dos, entró en la casa rompiendo todos los cierres protectores e intentó matarle: «Corrí con mi nieta al cuarto de baño donde hay instalado un refugio especial impenetrable. Oí los gritos de ese hombre que juró que volverían a por mí».
La Policía acudió en pocos minutos a la casa del caricaturista y cuando el supuesto criminal atacó a los agentes con el hacha, estos hicieron varios disparos hiriendo al somalí en la mano izquierda y en la pierna. Mientras se operaba al intruso en el hospital de Aarhus, donde permanece bajo rígidas medidas de seguridad, las autoridades evacuaron el barrio y enviaron al domicilio del dibujante un robot especialista en la búsqueda de artefactos explosivos. Westergaard, volverá una vez más a cambiar de residencia y permanecerá durante un tiempo en «un lugar desconocido para todos».
Antecedentes
En el 2005 el rotativo danés «Jyllands Posten» invitó a varios artistas a dibujar caricaturas de Mahoma.
Doce caricatures fueron publicadas el 30 de septiembre. Una de las más notables, firmada por Kurt Westgaard, representaba al Profeta tocado con un turban en el que escondía una bomba.
Esos dibujos encendieron la ira del pueblo musulmán. De Egipto a Indonesia se llevaron a cabo protestas y acciones violentas contra los ciudadanos y embajadas nórdicas y los productos de estas naciones sufrieron un largo boicot en el mundo árabe.
El dibujante y el director del diario fueron amenazados de muerte y han sido objeto de varios atentados fallidos. En febrero pasado, la Policía danesa detuvo a varias personas sospechosas de asesinato contra los dibujantes daneses y también contra el periódico sueco «Sydsvenska» que volvió a publicar las caricaturas. Esa nueva publicación levantó una vez más violentas reacciones en el mundo musulmán.



