
iran, apunta, contra, reformistas, encarcela, destacados, opositores
Publicado Actualizado martes , 29-12-2009 a las 17:18:29
Las últimas ocho muertes de manifestantes por disparos y golpes de las fuerzas de seguridad, y las trescientas detenciones practicadas, vuelven a reavivar la oposición a un régimen iraní que incrementó su presión lanzando una nueva caza de brujas contra las figuras del reformismo. Destacados asesores del líder reformista, Mir Husein Musavi, así como colaboradores del ex presidente Mohamed Jatamí y activistas de movimientos sociales fueron los últimos en engrosar la interminable purga dentro del propio sistema por parte de los sectores ultraconservadores. Una purga que dura seis meses y que no puede frenar unas protestas que algunos medios reformistas ya califican de «intifada» iraní.
Con cada muerte, el régimen se crea un nuevo problema. El joven Alí Habibi Musavi, sobrino de Mir Husein Musavi, se ha convertido en el nuevo «Nedá» de la oposición. A Nedá Agha Sultán la asesinaron durante una protesta el pasado 20 de junio, y su agonía fue recogida por la cámara de un móvil. A Alí le dispararon el domingo a bocajarro en plena calle Enqelab de Teherán, nada más iniciarse la jornada de la Ashura, la fiesta sagrada del calendario chií en la que se conmemora el martirio del imán Husein, y que se convirtió en una nueva jornada de lucha contra el régimen en todo Irán.
El luto
A cada fallecido le sucede el luto. Las webs reformistas informaron de la presencia de «cientos de personas» a las puertas del hospital Ibn-e Sina de Teherán en el que se encontraba el cuerpo del joven Musavi. Un cadáver «desaparecido», según los familiares, pero que había sido «guardado para completar la investigación policial, realizarle la autopsia y encontrar nuevas pistas sobre este suceso sospechoso», según la agencia oficial Irna, que aseguró que los rumores sobre la desaparición del cuerpo seguían «el hilo de las mentiras que se cuentan desde las elecciones». Las fuerzas del orden cargaron contra los que se concentraron frente al centro hospitalario, dando lugar a nuevos enfrentamientos en el centro de la capital.
«¿Qué le ha pasado a un sistema religioso para matar a gente en una jornada santa como la de Ashura?», se preguntaba en voz alta el clérigo reformista Mehdi Kerrubi, derrotado en las urnas por Ahmadineyad según el polémico recuento oficial. Una jornada más fueron las páginas webs reformistas las únicas en ofrecer imágenes de los altercados y dar voz a los opositores, informaciones que rápidamente los medios del régimen trataron de neutralizar con versiones oficiales de los hechos.
Purga en el sistema
Aunque los medios oficiales culpan a Occidente de estar detrás del reformista «Movimiento verde», las principales víctimas son antiguos dirigentes de la cúpula islámica. Gente como el ex ministro de Exteriores del primer Gobierno iraní que siguió al estallido de la Revolución Islámica, en el año 1979, Ibrahim Yazdi, líder del Movimiento por la Libertad, que ayer fue detenido en su domicilio teheraní. La cúpula actual está devorando a antiguos pilares del sistema islámico y no respeta ni a los colaboradores más cercanos del ex presidente Mohamed Jatami, como Morteza Haji y Hasán Rasulí, o del ex primer ministro Mir Husein Musavi, Ghorban Behzadan Nayad, Mohamed Bagherian o Ali Reza Behesti, todos ellos conducidos a prisión tras los altercados del domingo.
Gente que levantó la república islámica y muchos de ellos personajes cercanos a la figura de un imán Jomeini al que muchos añoran por su capacidad de cohesionar a una sociedad absolutamente fragmentada desde la reelección de Mahmud Ahmadineyad.
Emadedin Baghi
Otro de los detenidos fue el periodista y escritor Emadedin Baghi, ganador de varios premios internacionales por su lucha en favor de las libertades y fundador del Comité de defensa de los presos.
A las demandas de apertura política y cambios en el sistema, hay que añadir el descontento creado en la sociedad por la política económica de un Ahmadineyad que ha elevado la inflación a un treinta por ciento, según las web reformistas, y que ha favorecido a las empresas de una Guardia Revolucionaria que monopolizan gran parte de los negocios del país. Las quejas se dirigen a lo más alto del sistema, al ayatolá Jamenei, cada vez más cuestionado.


