El ayatolá Abbas Vaez Tabasi pide la muerte de los líderes opositores iraníes «en virtud de la ley islámica»
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Miércoles
, 10-02-10 a las 10
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Protestas, muertes de civiles, detenciones, petición de pena de muerte para los responsables de las manifestaciones y acusaciones a las potencias occidentales de ser las responsables de todos los males de Irán. El mismo esquema del pasado mes de junio se repite seis meses después en una república islámica en la que las autoridades convocan a los fieles al régimen a echarse hoy a las calles para mostrar su rechazo al «movimiento verde», informó la agencia Fars. Una iniciativa abanderada por el presidente Mahmoud Ahmadineyad que calificó los graves incidentes del pasado domingo de «representación teatral que provoca náuseas». El dirigente ultraconservador marcó el camino a seguir y el resto de cargos oficiales del país le siguieron. «Estados Unidos y el régimen sionista» son los responsables de la crisis política que atraviesa el país y de los altercados en las principales ciudades de la república islámica según un Ahmadineyad que advirtió que «el pueblo iraní les obligará a dar marcha atrás».
Ocho muertos y trescientos detenidos es el balance oficial de la Ashura, la fiesta más grande dentro del calendario chií. Entre los detenidos destaca la presencia de importantes figuras del reformismo, algunos como el ex ministro de Exteriores, Ibrahim Yazdi, arquitectos del mismo sistema islámico que ahora les encarcela y acusa de venderse a los intereses occidentales. Pese a que las protestas se suceden desde hace seis meses, las autoridades quisieron remarcar el carácter «sacrílego» de lo ocurrido el pasado domingo por tratarse de un día sagrado. «Hay que detener a quienes han insultado la religión e imponerles el máximo castigo sin reservas», declaró el presidente del parlamento, Alí Lariyaní, que tachó de «antirrevolucionarios» a los seguidores del ex primer ministro y mano derecha del Imán Jomeini, Mir Husein Musavi. Hasta el momento se ha condenado a muerte a cinco detenidos en las movilizaciones antigubernamentales.
Frente diplomático
La Casa Blanca denunció la «injusta represión» de los ciudadanos en Irán y dijo que estaba del lado de los manifestantes. La Unión Europea condenó «el uso de la violencia contra manifestantes que aspiran esencialmente a ejercer su derecho a la libertad de expresión y de reunión pacífica". Y el Reino Unido, en palabras de su responsable de Exteriores, David Miliband, consideró "especialmente inquietante" la "falta de moderación" de las fuerzas de seguridad en un día de conmemoración religiosa. Tres valoraciones que la cúpula islámica calificó de «vergonzosas» y de «ejemplo de injerencia» en los intereses nacionales.
El Embajador británico en Teherán será llamado a consultas y el régimen trata de mostrar a la opinión pública internacional su poder promoviendo manifestaciones de apoyo al Líder Supremo y al presidente Ahmadineyad. Las agencias del régimen informaron de «concentraciones en todo el país» de ciudadanos que gritaban «muerte a Musavi» o «muerte a Jatami», en alusión a los líderes del «movimiento verde». Movilizaciones que, a diferencia de las de la oposición, son recogidas en todos los medios. Unos medios que hacen de altavoces para unas autoridades que informaron de que Alí Habibi Musavi, sobrino del líder opositor, fue asesinado desde un vehículo y «lejos de la zona de los disturbios», según la nota policial difundida por la agencia Mehr. Versión que no comparten sus familiares.
Varios periodistas locales han sido detenidos en las últimas horas, así como el corresponsal de la televisión nacional de Dubai, de nacionalidad siria, por la cobertura de los incidentes del domingo. El silencio informativo sigue siendo férreo, no se permite el trabajo de calle de la prensa en las jornadas de lucha de la oposición y se ha suspendido la emisión de visados a enviados especiales.



