Valoración:
berlusconi, cierra, annus, horribilis, lanzamiento, italia, partido
berlusconi, cierra, annus, horribilis, lanzamiento, italia, partido
Publicado Actualizado martes , 29-12-2009 a las 13:34:13
Para el presidente del Consejo italiano, Silvio Berlusconi, 2009 ha sido un año para olvidar. Convaleciente aún de la agresión de un perturbado que, literalmente, le partió la cara en Milán el pasado día 13, el «Cavaliere» ha visto tan crispada la política nacional que ayer aseguró que lo que le conviene a Italia es un Partido de la Paz. Mientras tanto, anunció que reaparecerá en público el próximo 7 de enero
Y es que justo después de haber ganado las elecciones generales, ha tenido que vérselas en el año que ahora termina en todo tipo de batallas con políticos, prostitutas, magistrados, y enfermos mentales. Curiosamente, ha salido airoso en la balanza de la opinión pública, según muestran los últimos sondeos.
El primer escándalo que protagonizó saltó a la luz el 28 de abril, cuando Noemi Letizia, una joven napolitana, celebraba su mayoría de edad. A Berlusconi se le ocurrió acudir a su fiesta de cumpleaños, hecho insólito, pero nada que decir. Si no fuera porque la jovencita en cuestión, que ahora se prodiga en entrevistas, le llama «papi».
«Silvio tiene problemas»
Tanto afecto no le gustó nada a su segunda esposa, Verónica Lario, que el 3 de mayo pedía el divorcio señalando que su marido «tiene problemas». Las declaraciones de la afligida esposa desencadenaron un debate social y político del que Berlusconi salió entrando en otro escándalo.
En mayo, la fiscalía de Roma confiscaba centenares de fotos que mostraban imágenes comprometedoras de una fiesta privada que ofreció Silvio Berlusconi en su residencia de Cerdeña. Las imágenes -con algunos desnudos-, de un «paparazzo» sardo, dieron la vuelta al mundo y a partir de ahí no hubo tregua para el «Cavaliere».
El 17 de junio la prostituta de lujo Patrizia D´Addario presentaba públicamente unas grabaciones con las que demostraba haber pasado una noche en compañía de Berlusconi en su casa de Roma. D´Addario acabó también en todos los medios, explicando que con su denuncia -que destapaba una trama de fiestas con prostitutas y favores políticos en Bari- pretendía que Berlusconi cumpliera su palabra de permitirle la construcción de un hotel de gestión familiar para el que no tenía los permisos necesarios.
Todos estos escándalos minimizaron la trascendencia de la cumbre del G8 celebrada, del 8 al 10 de julio, en L´Aquila, la localidad de Los Abruzos devastada por un terremoto en abril. Pero Berlusconi, al final, salió por la puerta grande al lograr su empeño de que los líderes mundiales contribuyeran a restaurar la zona. España fue uno de los países que se solidarizó con Los Abruzos, debido sobre todo a la unión histórica de esta zona con nuestro país, prometiendo 30 millones de euros que por ahora nadie ha visto.
En este periodo y como consecuencia de los escándalos del «Cavaliere», el clima político se empezó a calentar. Los principales representantes de la oposición, Antonio Di Pietro, líder de Italia de los Valores, y Rosy Bindi, presidenta del Partido Democrático, pedían a Berlusconi que acudiera a los tribunales. «Mussolini era un aprendiz al lado de Berlusconi», exclamaba Bindi en septiembre. A lo que el «Cavaliere» respondía poniendo de relieve que la poco agraciada Bindi «es más guapa que inteligente».
El Laudo Alfano
Y en esas estaba Berlusconi cuando, el 8 de octubre, la Corte Constitucional italiana revocaba el conocido como Laudo Alfano, la ley que daba inmunidad a los cuatro principales cargos del Estado. Según los jueces, esa ley no respetaba el principio de igualdad de todos los ciudadanos.
No se hablaba de otra cosa que de la apertura de dos procesos -Mills y Mediaset- con Berlusconi como principal imputado, cuando saltaron las alarmas: el primer ministro se había convertido en el blanco de internautas que fantaseaban con el modo de asesinarle. El 21de octubre, la fiscalía de Roma se veía obligada a abrir una investigación al respecto.
La enésima desgracia llegó en noviembre cuando un arrepentido de la mafia, Gaspare Spatuzza, acusó a su mano derecha, Marcello Dell´Utri, y a Berlusconi de asociación mafiosa. El 4 de diciembre, Spatuzza se ratificaba ante el juez. Al día siguiente, en Roma, se desarrollaba una gran manifestación pidiendo la dimisión de Berlusconi.
Y a consecuencia del «golpe de gracia», nunca mejor dicho, propinado por Massimo Tartaglia con una reproducción del Duomo de Milán, el «Cavaliere acaba el año con la cara hecha un mapa.
Valoración:

Enviar a:

¿qué es esto?


Facebook ABC.es
ABC.es on Facebook