Publicado Actualizado jueves , 24-12-2009 a las 05:56:26
El Museo Naval ha documentado el caso para los abogados de España. La victoria en el juicio de Tampa es motivo de honda satisfacción para todos los que en él trabajan. Su director, Gonzalo Rodríguez González-Aller comenta a ABC su deseo de hacer pronto efectiva la exploración de los pecios de nuestras aguas, de acuerdo con lo previsto en el convenio firmado por Cultura y Defensa.
-Seamos positivos. ¿Cuál ha sido la verdadera importancia del proceso?
-Ha sido vital para la Armada porque el patrimonio sumergido estaba un poco abandonado por el Estado. La opinión pública se ha concienciado y ha demostrado la necesidad de que el Estado preserve ese patrimonio.
-¿El Gobierno ha comenzado a creérselo?
-Hay un Plan Nacional y se firmó el Convenio de Cultura con Defensa, cuyas actuaciones iban a comenzar en verano pero que aún no ha dado frutos, por desgracia. Involucrar a la Armada en la defensa del patrimonio es un paso importantísimo.
-¿Cuál ha sido el problema para no dar frutos?
-Ha habido dificultades por las trasferencias de competencias entre Cultura y las Comunidades Autónomas, porque algunas se han sentido dejadas de lado.
-¿Y ahora?
-Estamos todos esperando. Y la Armada deseando que Cultura lo resuelva y con los barcos preparados.
-¿Así desde el verano?
-Es que nos han dado las uvas, literalmente. Se han puesto a punto los cazaminas y el barco de buceo destinados a esta misión.
-¿Y cómo viven la espera?
-La verdad, con impaciencia. Queremos que se superen pronto los problemas de competencias, de los cuales estamos al margen. Tanto el Gobierno como las Comunidades son Estado para nosotros. Compartimos los mismos intereses. Es cuestión de participar todos. Para nosotros es básica también la Universidad.
-¿En este proyecto?
-Nos gustaría que la arqueología subacuática sea un posgrado, porque hay facultades de arqueología, pero ninguna titulación específica. La Armada colaboraría encantada en una escuela de buceo especializada en arqueología.
-Y a pesar del parón, ¿es optimista?
-Claro, no podemos seguir viviendo de espaldas a este reto. España tiene una deuda con su propia historia, la de una nación poderosa que construyó enormes flotas que fueron las primeras en comerciar por todo el mundo. Los archivos de la Armada serán fundamentales si abrimos este nuevo horizonte. Conocemos la historia que nos cuentan historiadores extranjeros porque no hemos investigado ni nuestros archivos ni nuestros pecios a fondo. No está suficientemente difundido.
-¿Cree que la opinión pública, sensible al expolio, no entenderá que no se tomen medidas?
-Estamos perdiendo un momento irrepetible. Esa conciencia pública nos obliga a ser rápidos y eficaces. Si perdemos esta ocasión será muy difícil recuperarse. Ya es triste que haya tenido que ocurrir un expolio y no hay por qué pagar otra vez ese precio.
-¿Hay que igualar la tecnología de Odyssey?
-Nuestro objetivo es la construcción de un buque específico para estas misiones. La Armada quiere hacer un esfuerzo, una apuesta de futuro. Por eso es necesaria la colaboración activa de otros ministerios y también de las universidades y arqueólogos. Sólo así podremos hacer lo más urgente: levantar el mapa de pecios, algo básico para saber qué tenemos y protegerlo.
