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Miércoles
, 10-02-10 a las 09
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Esta tarde el Rey Don Juan Carlos ha inaugurado sobre las 17.30 horas la famosa «columna» de plaza de Castilla que ha regalado Caja Madrid a la ciudad como homenaje a su tercer centenario. Le han acompañado la ministra de Vivienda, Beatriz Corredor; el presidente de Caja Madrid, Miguel Blesa; el alcalde de la capital, Alberto Ruiz-Gallardón y varios consejeros de la entidad bancaria.
El monolito, en cuya inauguración se ha recordado que «no se trata de un obeslico, sino de una columna» mide 93 metros, tiene un diámetro de 2 metros y pesa 572 toneladas; la recubren 493 lamas de bronce revestidas de pan de oro y se apoya sobre tres patas que descansan en el túnel bajo el que circula el tráfico.
Tras algunos discursos de agradecimiento y la descripción de la obra, el rey ha accionado mediante una palanca el mecanismo eléctrico que pone en funcionamiento la columna. El movimiento giratorio es muy suave y se pretende que esté encendido siempre salvo cuando haya mucho viento. Los asistentes lo han calificado de «espectacular».
Era la primera vez que el arquitecto Santiago Calatrava realizaba una obra para Madrid. El arquitecto no ha asistido pero sí ha estado presente el ingeniero jefe de la obra. Gallardón ha querido recalcar que Madrid salda «una deuda que tenía con Calatrava» y que se trata de un «prototipo sin precedentes en la ciudad».
El acto ha tenido lugar bajo una de las torres KIO (donde se encuentran las oficinas centrales de Caja Madrid) y la zona se encontraba acordonada por la policía por lo que la gente se amontonaba afuera. Muchos curiosos contemplaban la obra: unos comentaban lo poco que les gustaba, otros el dinero que habrá costado, lo han llamado «obelisco», «columna», «pirulo»... Sea lo que sea este monolito, no ha dejado a nadie indiferente.



