
españa, sucede, suecia, prioridad, absoluta, recuperacion
Publicado Actualizado martes , 22-12-2009 a las 05:10:40
Aún le quedan unas horas a la presidencia sueca, y el gobierno de Fredrik Reinfeldt ha demostrado que está dispuesto a aprovechar todos los minutos del que ha sido el último semestre según las reglas clásicas. Comparado con su antecesor, el Gobierno checo, Suecia ha hecho una presidencia de gestión aunque le haya faltado la que esperaba sería su guinda, un éxito en la Conferencia de Copenhague. Con la inminente presidencia española no hay comparación posible, porque ya tendrá que trabajar bajo las reglas del nuevo tratado de Lisboa.
Aunque el desbloqueo del Tratado se haya producido en presidencia sueca, su aplicación será el principal aspecto de la presidencia española, en la que la recuperación económica será el todo o nada de su futuro balance, siempre que no lo empeoren los imprevistos.
Negociación con Turquía
En sus últimas horas en el cargo, Reinfeldt ha querido lanzar un mensaje hacia Turquía y ayer, como había prometido, abrió un nuevo capítulo en las negociaciones de adhesión. A pesar de que el último informe de la Comisión sobre Turquía no ha sido precisamente muy brillante la presidencia ha elegido el de medio ambiente, porque, como ha dicho el ministro sueco de exteriores, Carl Bildt, «eso significa que entramos en una etapa más exigente de las negociaciones» y probablemente para no desalentar a las fuerzas proeuropeas. España es también favorable a la ampliación, pero sólo se han abierto 12 de los 35 capítulos.
Miguel Ángel Moratinos ha presentado ya oficialmente la presidencia española, en la que la recuperación económica aparece como un factor esencial. El problema es que a pesar de una serie de indicadores optimistas en los principales países, el futuro sigue lleno de interrogantes. Un informe publicado ayer por la Comisión Europea admite que en el escenario de la retirada de las ayudas al sistema financiero, el problema del desempleo sigue siendo «una fuente de preocupación social y económica», puesto que en la zona euro el paro sigue en el 9,8 por ciento y afecta a quince millones de personas.
Además del capítulo de «igualdad» y «derechos», que son asuntos de cierta rentabilidad electoral en términos nacionales pero que en Europa competen a los estados miembros, el ministro de Asuntos Exteriores tiene una aspiración para este semestre y es la de contribuir a anunciar la proclamación del Estado Palestino, aunque el honor le correspondería a la nueva Alta Representante, Catherine Ashton, que será la que presidirá los consejos de Asuntos Exteriores.


