Publicado Actualizado martes , 22-12-2009 a las 02:48:17
A. GRAU CORRESPONSAL
NUEVA YORK. Washington apuesta por la vía política para controlar los escarceos de Irán con el arma nuclear y no cree que una intervención armada fuera la mejor solución. Pero llegado el caso no la descarta, precisó ayer el almirante Mike Mullen, jefe de la Junta de Estado Mayor. «Sigo creyendo que la vía política es la mejor para alcanzar la seguridad en la región y que una acción militar tendría resultados limitados; no obstante, si el presidente pide opciones al Ejército, hay que tenerlas a punto», afirma el almirante en el informe anual a su equipo.
Mullen forma parte de la élite militar intensamente implicada en el esfuerzo de evitar que EE.UU. abra un nuevo frente bélico en Irán. Pero eso no sólo depende de Washington, que en cualquier momento puede verse arrastrada si pierde el control de las negociaciones con Teherán o la confianza de Israel.
Las palabras de Mullen sobre la disponibilidad militar a entrar en combate pueden perseguir tranquilizar al aliado hebreo, temeroso de ser quien pague los platos rotos si fracasa la diplomacia en la que todavía confía el presidente Obama. Otra cosa es qué credibilidad técnica tienen cuando ya es difícil mantener los efectivos necesarios en Afganistán.


