Digna heredera de la belleza de la Princesa Carolina, la joven deslumbró en el centenario de los ballets rusos
Actualizado
Martes
, 09-02-10 a las 18
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Carlota Casiraghi es digna heredera de la belleza y el estilo de su madre, la Princesa Carolina de Mónaco. La joven volvió a dar una auténtica lección de estilo con motivo de gala del centenario de los Ballets rusos que se celebró ayer en el Foro Grimaldi, en la que acompañó a su madre, que es presidenta del Bellet de Montecarlo, y a la que acudió compañada por sus hermanos, Andrea y Pierre.
Para la ocasión, Carlota escogió un sencillo vestido en color malva, en seda y con los hombros embellecidos, «mini» por delante, y con una cola recta en la parte de atrás. Fiel a su elegancia habitual, Carlota lució un moño muy discreto y un pequeño colgante.
En cada una de sus apariciones públicas, la joven acapara todas las miradas. Como buena apasionada de la moda, Carlota aprovechó la ocasión para charlar con su amigo, el diseñador Karl Lagerfeld.
Carlota es la viva imagen de su madre, y precisamente en ella encuentra un impecable ejemplo de estilo. La Princesa Carolina acudió al evento con un vestido largo blanco, abrigo del mismo tono y un maxifular. Este acto es uno más de los que por las fechas navideñas celebra la familia Grimaldi, que ya entregó multitud de regalos a los niños desfavorecidos en Palacio.
Entre los selectos invitados al acto también se encontraban el modelo Baptiste Giabiconi, imagen de Chanel, que acudió junto a Anna Mouglalis, actriz e imagen de la maison francesa.


