Valoración:
 leyendas, ultratumba
leyendas, ultratumba
Publicado Actualizado domingo , 20-12-2009 a las 02:50:28
JUAN LUIS TAPIA
GRANADA. La ausencia de restos humanos en la zona excavada del Parque de Alfacar refuerza las teorías y testimonios sobre el lugar donde fue enterrado Federico García Lorca ofrecidas por destacados dirigentes del régimen franquista. No obstante, todavía existe una posibilidad de que el parque dedicado a la memoria del poeta de Fuente Vaqueros pudiera contener sus restos y los de los otros fusilados. Durante las obras de su remodelación, según publicó recientemente el diario «Ideal», aparecieron restos humanos junto al ya conocido olivo lorquiano, el del monolito, «y los trasladaron en sacos a otro lugar (sic)».
ALFACAR. El testimonio de Manuel Castilla Blanco, «el Comunista», uno de los enterradores que en agosto del 36 se encontraba en Víznar, ofrecido al investigador Agustín Penón hacia el año 1955, y posteriormente también al hispanista Ian Gibson, señalaban que el poeta fue sepultado en el lugar donde se han llevado a cabo las excavaciones.
Además, esta misma versión era confirmada por las imágenes tomadas por una tal María Luisa pocos días después del asesinato, unas fotografías que pertenecen al informe encargado por la Diputación de Granada para construir el Parque de Alfacar y certificar que en ese espacio estaba sepultado el autor de «Bodas de sangre». Pero estas hipótesis han sido dilapidadas, de momento, por los resultados negativos de las excavaciones.
CAMPO LAS PEPINAS. Toman fuerza las versiones ofrecidas por el bando de los ejecutores. El capitán Nestares, quien estaba al mando del puesto de Víznar, indicó que fueron fusilados «junto al Campo de Instrucción, en el camino de Víznar a Fuente Grande, siendo enterrados los fusilados en unos pozos abiertos años antes en el extremo oeste de dicho campo para la extracción de minerales o de agua». Este paraje que señala Nestares sería el llamado Campo las Pepinas. Los investigadores lo descartaron por estar demasiado alejado y expuesto, pero es cierto que en este espacio existen fosas con cadáveres.
EL CARACOLAR. El título «Los últimos días de Federico García Lorca», del falangista y director de «Patria», Eduardo Molina Fajardo, recogió el testimonio de un lugareño de Víznar, en el que decía que «una señora fue con autorización del Gobierno a retirar unos restos de los pozos, y que en la localidad se supo que eran los de García Lorca». Esos pozos se encontrarían en El Caracolar, lugar que coincide con otra de las vías que abrió Penón al recoger el relato excepcional de quien fue amigo del poeta y posteriomente miembro destacado del régimen franquista, el director general de Bellas Artes en 1955, Antonio Gallego Burín.
El investigador tuvo acceso a este testigo a través de Emilia Llanos, amiga de Federico García Lorca, quien reseña con todo tipo de detalles la versión que le diera a ella Gallego Burín. Lo más importante es que se confirma el hecho de que el cadáver de Lorca fue desenterrado y trasladado a una fosa común, próxima al lugar del fusilamiento, para evitar que fuera encontrado por las tropas republicanas.
La fosa se encontraría en el paraje llamado El Caracolar, donde también situó Antonio García «El Matapelos» la exhumación del poeta y su traslado.
HUERTA DE SAN VICENTE. Otra investigación apunta a que el cuerpo fue exhumado tras mediar «económicamente» la familia, y sepultado en la Huerta de San Vicente. Según algunos investigadores, don Federico, el padre del poeta, buscó la manera de recuperar el cuerpo y pagó la cantidad de 300.000 pesetas de la época a las autoridades militares, una «contribución a la causa», para que le permitieran desenterrar a su hijo. Dos días después del asesinato, unos peones de Federico García Rodríguez desenterraron el cuerpo que fue trasladado a la finca de un familiar y después a la Huerta de San Vicente, donde fue sepultado bajo una de las salas, en la actualidad la del piano.
Valoración:

Enviar a:

¿qué es esto?