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Publicado Actualizado viernes , 18-12-2009 a las 12:34:27
A pocas horas de que el Parlamento catalán comience a debatir la Iniciativa Legislativa Popular que quiere prohibir las corridas de toros en Cataluña, los taurinos quieren hacerse oír. Y no de cualquier modo, sino con la intención de deshacer ciertos tópicos, denunciar contradicciones y subrayar los motivos por los que la Fiesta debe pervivir.
Es lo que se ha propuesto el escritor Luis Caldeiro en «La Cataluña taurina. ¿La última estocada a la fiesta?» (Printcolor), libro que profundiza en las particularidades catalanas de la tauromaquia y recoge los testimonios de personalidades como el apoderado de José Tomás, Salvador Boix, el matador catalán Serafín Marín, el diputado del PSC David Pérez, o el periodista deportivo Tomás Guasch.
El libro, explica Caldeiro, nace como reacción a una iniciativa que considera «injusta» y que no es más que la consecuencia lógica de una «legislación restrictiva que desde los ochenta, ha venido laminando poco a poco la afición taurina. «Ahora se quiere rematar la faena», apunta el escritor al tiempo que reivindica que «los toros forman parte del acervo catalán». De hecho, Caldeiro recuerda que tradición taurina en Cataluña se remonta al siglo XIV y denuncia que tras el ensañamiento con la fiesta por parte de los defensores de los animales se escondan ciertas motivaciones ideológicas.
Una tradición exclusiva del resto de España «Existen muchos tópicos como el que dice que mientras que los «correbous» son típicamente catalanes, las corridas son una tradición exclusiva del resto de España, algo que no es cierto. Puede que ahora no haya tanta afición, pero en los años 50, por ejemplo, llegó a haber auténtico delirio», explica Caldeiro. Es más: para el escritor es como mínimo paradójico que «en un ámbito catalanoparlante como la Cataluña francesa, las corridas de toros son sentidas como una manifestación de reafirmación regional frente al centralismo de París».
En este sentido, Caldeiro apunta lo incoherente que resulta que mientras que la plataforma Prou! pida la prohibición de la fiesta basándose en el maltrato animal, un partido político como CiU quiera blindar los correbous de la zona del Ebro con la presentación de una proposición de ley. «Como mínimo se tiene que exigir un poco de equidad y coherencia», señala Caldeiro, quien asume que una iniciativa que incluyese también la prohibición de los correbous jamás prosperaría porque no contaría con los votos de Esquerra Republicana de Catalunya. ¿La razón? Se pondría en juego el granero de votos que los republicanos tienen en Tarragona.
El escritor lamenta que la Fiesta se haya ido dejando de lado -«que se prohíba a los menores de 14 años entrar en las plazas impide el relevo generacional», señala- y reconoce que, con sus llenos absolutos en la Monumental, José Tomás se ha convertido en «el símbolo de la resistencia taurina en Cataluña». «Es el símbolo que ha unido a toda la afición; representa la comunión total», asegura.


