El Gran Wyoming / EFE
Actualizado
Martes
, 15-12-09 a las 12
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El Gran Wyoming aprovechó su comparecencia pública para desvincularse de las agresiones que sufrió el director y presentador de «Diario de la noche» en Telemadrid y columnista de ABC, Hermann Tertsch. Especialmente oneroso con Esperanza Aguirre, Monzón se mostró «alarmado» por las declaraciones de la presidenta de la Comunidad de Madrid «cuyo sueldo pago yo como ciudadano y que ha establecido una asociación directa» entre la agresión y la broma de «El Intermedio», unos vídeos manipulados de modo tal que Tertsch pareciera manifestar intenciones asesinas.
Monzón expresó además su inquietud ante las dimensiones que ha cobrado el asunto. «Yo soy una persona que vive de su imagen y por la calle me paran para preguntarme por qué he pegado a este hombre, al que ni siquiera conozco. No tengo absolutamente nada que ver con esa agresión, se me ha hecho responsable de ella y desde luego se quiere hundir mi carrera profesional y mis prestigio como ciudadano por un hecho que me es absolutamente ajeno».
Por su parte, en declaraciones a ABC desde el hospital donde está ingresado, Hermann Tertsch contestó a Wyoming al manifestar que «tiene gracia que ahora vaya de víctima: no sabe lo qué es que te insulten por la calle, me han llegado a llamar “perro judío” y otras barbaridades. Con su programa, Wyoming pone en peligro mi seguridad y la de mi familia». El periodista aclaró, no obstante, que «no hay ninguna vinculación entre el ataque que he sufrido y el montaje de La Sexta, puede ser que haya alguien al que le caigo muy mal».
«Sólo quería ridiculizarle»Wyoming, a quien Tertsch demandará en cuanto sus abogados terminen de preparar la querella, aclara que «nunca he llamado asesino a Tertsch y la intención de los vídeos no era hacerlo, sino ridiculizarle». El artista manifestó igualmente que desea su pronta recuperación «como no podría ser de otra forma» y aprovechó para decir que no entiende por qué se le acusa encubiertamente «hasta de haber contratado a un sicario o de acusar de magnicida a alguien y nadie se sorprende de que un director de informativos diga en antena que podría acabar con la vida de unos terroristas. El único que ha utilizado la palabra matar es él. De Hermann Tertsch hemos hecho un solo vídeo -continuó- y de Berlusconi trescientos, lo raro es que nadie nos haya acusado también de agredir al presidente italiano», bromeó.



