Habían avisado y llevan meses llamando a la movilización a través de foros en internet. Los movimientos «antiglobalización» midieron ayer sus fuerzas en la capital danesa, aprovechando una manifestación multitudinaria en la que se instaba a llegar a un acuerdo real y justo en la Cumbre del Cambio Climático, que entra mañana en su segunda fase de negociación. Lo que en principio comenzó como una concentración pacífica, donde estaban representadas 516 organizaciones de 67 países diferentes, acabó en fuertes disturbios y enfrentamientos entre algunos grupos de manifestantes y la Policía, que se saldaron con cuatrocientas personas detenidas y destrozos en escaparates y mobiliario urbano.
Todo comenzó cuando un grupo de activistas se situó en la cola de la gran marea humana y empezó a lanzar piedras y petardos contra la fachada del Ministerios de Asuntos Exteriores danés y el edificio de La Bolsa. La Policía decidió entonces aislar este grupo al final de la manifestación y contener al denominado «bloque negro» -por los uniformes que llevan- en el inicio del barrio de Amarger. Muchos manifestantes fueron detenidos como medida de prevención para evitar que los disturbios se extendieran al resto del movimiento que ha concentrado a cerca de cien mil personas, según los organizadores, o 25.000, según los datos de la Policía.
Los agentes daneses llevan meses trabajando, junto con sus colegas noruegos, finlandeses y suecos, para hacer frente a estos grupos que bajo el lema «Acción de desobediencia civil» han llegado a Copenhague desde varios países de Europa.
Bajo la consigna «Tolerancia cero», y gracias a una reciente ley antiterrorista, la Policía puede detener sin pruebas y mantener en prisión a todo aquel que haga el menor gesto amenazador o acción de desobediencia civil. Ante la previsión de que estas detenciones pudieran ser numerosas, se han habilitado prisiones provisionales en colegios de las afueras de la ciudad. Además, las fuerzas del orden cuentan con vehículos blindados equipados con potentes cañones de agua y cámaras de video.
Redadas nocturnas
Esta misma semana, la Policía danesa efectuó una redada en varios hostales y casas, donde controlan que están alojados algunos grupos radicales, confiscando 193 escudos, 58 tubos con una mezcla de aceite y pintura, y diversas herramientas.
Se calcula que hay en la ciudad unos 30.000 activistas, muchos de ellos muy combativos y han llegado con una agenda apretada. Así, para hoy un grupo de activistas, llamado «Climate Collective», ha organizado una acción para bloquear el puerto comercial de Copenhague.
Los agentes de la Policía Secreta se mantienen en alerta ante el mayor desafío de todos los tiempos ya que, con la llegada de los jefes de Estado y de Gobierno, aumenta el riesgo de acciones terroristas. Un riesgo confirmado la semana pasada con la amenaza de muerte contra el «Kronprins» y futuro Rey, Federico, quien precisamente ayer participó en un foro paralelo a la cumbre del clima.



