Domingo
, 13-12-09
En todas las economías del mundo, el apellido del progreso es I+D+i. Recortar en este capítulo en tiempos de crisis, coinciden muchos analistas, es una mala idea. La forma que tiene una sociedad de enfrentarse a los retos, cada vez más complejos, del mundo globalizado, a menudo depende de este parámetro, que también contribuye a la creación de un modelo de progreso.
Tal y como estamos viendo, el actual clima económico va a generar una mayor necesidad de servicios sociales y, con ello, la innovación en este ámbito cobrará importancia. Sin embargo, materializar este impulso no es tarea fácil y necesita de la cooperación de todos los agentes, unos aportando financiación, otros emprendiendo y aprovechando las sinergias puestas a su alcance.
La mayoría de expertos del Future Trends Forum promovido por la Fundación de la Innovación Bankinter creen que sigue existiendo una falta de apoyo institucional y de financiación que obstaculiza la innovación social, mientras que los problemas sociales se recrudecen. El objetivo debe ser que los Gobiernos establezcan entornos favorables para los emprendedores sociales fomentando la innovación, premiando el rendimiento y repitiendo el éxito en una escala mayor.
Conectar agentes sociales
La «innovación social colaborativa» o crowdsourcing es el entorno de colaboración que permite que el individuo interactúe y participe de manera activa en plataformas de generación de ideas. Páginas como kiva.org o globalgiving.com, consideradas el Facebook de la innovación social, conectan con un solo clic a los emprendedores sociales con personas dispuestas a financiar iniciativas innovadoras de carácter social.
El agente con mayor poder de innovación en el terreno de la acción social es, sin duda, el emprendedor. Le siguen las organizaciones sin ánimo de lucro, que han sido tradicionalmente los agentes precursores de la innovación y el apoyo social.
Si existía alguna duda sobre la efectividad de la RSE, la crisis va a facilitar su establecimiento como elemento diferenciador. Aquellas empresas que lo incorporen a su estrategia de negocio tendrán más capacidad para ser sostenibles y tratar de superar la recesión. De hecho, un 56% de los expertos del Future Trends Forum opinan que la crisis financiera no hará sino acentuar la necesidad de las organizaciones de integrar realmente la RSE en sus operaciones.
También se extiende la práctica del cause-related marketing. Este término fue utilizado por primera vez por American Express en 1983, cuando se comprometió a donar un centavo para la restauración de la Estatua de la Libertad cada vez que alguien utilizara su tarjeta de crédito. ¿Ayuda desinteresada o interés comercial? Probablemente, las dos cosas. El caso es que recaudaron 1,7 millones de dólares para la restauración, al tiempo que el número de titulares de tarjetas de crédito aumentó un 45% y su utilización un 28%.


